El victimismo musulmán no es un sentimiento. Es un arma para crear mala conciencia entre nosotros y lanzar acusaciones de xenofobia. Pero en Europa no hay islamofobia, más bien todo lo contrario.
Ejemplos: En 1995, el secretario general de la OTAN, Willy Claes, se vio forzado a dimitir tras avisar de que la seguridad atlántica se encontraba crecientemente amenazada por el islamismo, de Marruecos a Pakistán; diez años más tarde, Ayaan Hirsi Ali, coautora del guión de la película Sumisión (por la que, dicho sea de paso, pagó con su vida su director Theo van Gogh), tuvo que exiliarse a América al ser considerada peligrosa para sus vecinos, al pesar sobre ella una «fatwa» de muerte. Valientes los vecinos; el año pasado, Robert Redeker, un profesor de filosofía francés, tuvo que pasar a la clandestinidad porque afirmaba en un artículo que el islam no es una religión pacífica; poco antes, Flemming Rose, el editor de las viñetas sobre Mahoma, también tuvo que buscar refugio en Norteamérica ante la falta de apoyo en nuestro Viejo Continente; antesdeayer, sin ir más lejos, se disolvía a palos una manifestación en Bruselas convocada para protestar contra la islamización de Europa.
Estos y otros muchos casos, como el perdón exigido al Papa por su discurso en Ratisbona, son vistos como actos de justicia, aunque no lo sean. Y frente al hecho de que el nexo que une a los sucesivos atentados terroristas en Europa sea la fe que profesan sus perpetradores, los musulmanes apenas se manifiestan. De hecho, donde se les ha preguntado, como en el Reino Unido y los países nórdicos, una gran proporción de encuestados «entiende» el terrorismo suicida islamista, por ejemplo. Opinión que es mayoría entre sus jóvenes. Aún peor, un número nada desdeñable los apoya. Y a pesar de ello, los europeos siguen recibiéndoles con los brazos abiertos y se condena a quien se resiste frente al islamismo. No hay islamofobia sino su contrario, islamofilia. Poco importa que sea una enfermedad altamente letal.
Fuente: Diario de América
30 noviembre 2010 at 18:00
ISLAMISMO Y JUDAÍSMO SON AFLUENTES DE LA LETRINA TEÍSTA QUE IMPONE POR LA FUERZA LO QUE NO ACEPTA LA RAZÓN NI EL SENTIDO COMÚN. Y para derrotarlos solo es necesario actualizar el cristianismo de tal modo que se pueda vivir y practicar, no en y desde lo religioso y lo sagrado, sino en y desde el humanismo secular, la pluralidad y el sincretismo. Enmarcándolo en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las respuestas y aplicaciones que la ciencia ha dado a los planteamientos trascendentales: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Sincretismo religioso expresado por Raimon Panikkar fruto de sus frecuentes viajes a la India: «Me marché cristiano, me descubrí hindú y regresé budista, sin haber dejado de ser cristiano». http://www.scribd.com/doc/42618497/Imperativos-Que-Justifican-y-Exigen-Urgentemente-Un-Nuevo-Enfoque-Del-Cristianismo