El ministro de relaciones exteriores israelí Avigdor Liberman reconoció y criticó duramente a sus embajadores por la postura que toman en muchas casos de “poner la mejilla” frente a las provocaciones verbales o quemas de banderas israelíes en distintos países del globo. Tomando como ejemplo principal al embajador israelí en Turquía, del cual Liberman no está conforme, por no responder a las múltiples provocaciones de los medios de comunicación local y del premier Erdongan.

En las embajadas de Israel en el mundo se pueden ver otras flaquezas, por ejemplo, la falta de hasbara (esclarecimiento de la postura israelí) a nivel diplomático, es decir, las embajadas deberían trabajar más fuertemente con los gobernantes locales esclareciendo la situación de Israel y generando una condena internacional por cada misil que cae en suelo israelí y por cada atentado terrorista que sufre la población. Otra de las flaquezas de la diplomacia israelí es que en muchos casos el embajador no tiene buen dominio del idioma local y a la hora de hacer declaraciones a la prensa el lenguaje no es claro, y poco apto para un debate.

Otra problemática es el poco presupuesto destinado a la hasbara. En la interna israelí esto genera debate sobre todo en gente que inmigro al país y conoce la situación fuera de Israel. Y las preguntas que surgen son: Vale la pena invertir dinero en Hasbara? Realmente se puede lograr un cambio? No es mejor invertir nuestras fuerzas en una victoria frente al terrorismo o un acuerdo de paz? No pueden las comunidades judías locales encargarse de la hasbara?.

De todas formas Liberman reconoció que no se hace lo suficiente desde las embajadas y esto perjudica la imagen de Israel y remarco que en varios casos los embajadores se dejan humillar y humillar a su país.

Uno de los cambios principales ya tomados por el Ministerio del Exterior es una búsqueda de abogados para trabajar frente a organismos como la ONU, en materias legales y también diplomáticas.

Quizás esta postura del ministerio de relaciones exteriores israelí abra una etapa de cambio en el mundo diplomático israelí. Eso espero!

Emblemática masacre

Gustavo D. Perednik

El gobierno israelí ha comenzado a investigar el financiamiento de algunas organizaciones que abusan de la libertad de prensa y de movimiento en Israel, para diseminar calumnias sobre supuestas violaciones hebreas a los derechos humanos.

Estas campañas, costeadas por dinero europeo, confían su éxito al hábito de muchos medios de prensa: agitar «la causa palestina» en vez de informar, tarea que es más trabajosa que demonizar al Estado judío. Así, difunden las imputaciones sobre «culpas israelíes», pero guardan silencio cuando éstas son desmentidas. Como la «causa» está por encima de la verdad, los muchos europeos que ensalzan al nacionalismo árabe en Palestina nunca revisan sus orígenes.

Dicha revisión impondría dos verdades políticamente incorrectas: que el movimiento árabe es muy joven, y que surgió como una extensión del nazismo en Oriente Medio. Aunque resulte incómodo para sus secuaces en Occidente, los protagonistas árabes admitieron sin empacho su afiliación nazi. El primer gran líder de los árabes palestinos, Hajj Amin al-Husseini (1895-1974), predecesor y héroe de Yasir Arafat, instigó en 1920 al Pogromo de Jerusalén que obligó a crear la «Haganá»o autodefensa judía.

Husseini fue excarcelado gracias a la política británica de apaciguamiento para con los árabes, y luego fue promovido al cargo de Gran Mufti de Jerusalén. Como es norma, el apaciguamiento no funcionó, y el Mufti procedió a financiar el terrorismo antijudío desde algunas bandas clandestinas como Al-Fida’iya («autoinmolados») y al-Ija’ wal-‘Afaf («Hermandad y pureza»).

Instigador de la llamada Gran Revuelta Árabe de 1936, un año después parece haber sido el anfitrión de Adolf Eichmann en Palestina y, después de asesinar a su hermano (el más moderado Abdulla), participó del golpe germanófilo en Iraq en 1941.

Cuando éste fracasó, se trasladó a Berlín donde se reunió con Hitler el 20 de noviembre de ese año. Husseini ofreció el apoyo árabe a extender la «solución final» a Palestina, y permaneció en Alemania hasta el fin de la guerra, reclutando voluntarios musulmanes para el nazismo. Montó la División 13 de las SS («Handzar») que aniquiló a los judíos de Bosnia.

Se sabe que visitó varios campos de exterminio. Ésta era su meta; no un Estado palestino. Por ello, raramente se publica su biografía ni se exploran sus motivaciones.

En efecto, el antisionismo europeo prohíbe ciertas preguntas, tales como por qué razón los árabes palestinos no reclamaron un Estado propio hasta 1967, o qué fue la matanza de Hebrón de hace ocho décadas.

Ésta, que detallaremos a continuación, fue el resultado directo de las diatribas de Husseini y de uno de sus fanáticos, Aref el-Aref, quien pronunció en Hebrón, el jueves 22 de agosto de 1929, la incendiaria arenga que obró de detonante.

A partir de la noche del 23 de agosto, y durante tres días, la pacífica comunidad hebrea de Hebrón, de unas 800 personas, fue objeto de un terrorífico ataque árabe que asesinó a 67 judíos desarmados y obligó a todos los demás a escapar de la ciudad, que a partir de ese momento permaneció «Judenrein» por primera vez en muchos siglos. Esta historia milenaria merece una breve revisión.

Ubicada a treinta kilómetros al Sur de Jerusalén, Hebrón también es antiquísima. Artefactos de la Edad de Bronce fueron hallados en sus inmediaciones, y se considera bastante precisa la fecha de fundación de 1727 aec aludida en la Biblia Hebrea (Números 13:22).

Hebrón simboliza los albores de la historia judía, ya que hace tres milenios el rey David la eligió como sede de su monarquía (2 Samuel 2:11) y, aún un milenio antes, el patriarca de la nación hebrea, Abraham, adquirió allí su terruño (Génesis 23:16).

Durante la Edad Media visitaron la ciudad, entre otras personalidades: Maimónides (1166), Benjamín de Tudela (1171) y Petajia de Regensburg (1176). Najmánides, quien arribó a Eretz Israel en 1267, solicitó por escrito ser enterrado en Hebrón. Más tarde llegaron Meshulam de Volterra (1481) y Obadiah de Bertinoro (1488).

A partir de 1492, muchos expulsados de España, incluidos cabalistas de renombre, se establecieron en Hebrón. La consolidación de la comunidad comenzó en 1540, con el arribo de Malkiel Ashkenazi, su primer rabino, que inauguró casi cuatro siglos de convivencia pacífica con los árabes locales.

En 1925, debido al volcán judeofóbico en Europa, la escuela talmúdica («yeshivá») Slobodka se trasladó íntegramente desde Lituania a Eretz Israel, y sus 120 estudiantes aumentaron la población judía de Hebrón a 800 personas (de una población total de 18.000). Cuatro años más tarde, con 200 estudiantes se había transformado en la mayor yeshivá de la judería palestina de marras.

Uno de sus estudiantes, Dov Cohen, recuerda en sus memorias que la vida era tan pacífica que un solo jefe policial británico cuidaba de la ciudad entera. En efecto, el único policía en Hebrón, Raymond Cafferata, comandaba una pequeña fuerza local árabe (18 agentes montados y 15 a pie).

La noche del 23 de agosto, jóvenes árabes comenzaron a arrojar piedras contra los estudiantes judíos. Mataron a uno, Samuel Rosenholtz. El rabino Jacob Slonim invitó a todos a refugiarse en su casa, en donde tenía un revólver.

A las 8 de la mañana del sábado, una muchedumbre árabe rodeó la casa con garrotes, hachas y cuchillos. El único agente policial no fue suficiente para detenerlos cuando penetraron en las propiedades de los judíos.

El pogromo de Hebrón

Los árabes exigieron del Rabí Slonim que entregara a todos los ashkenazíes, a cambio de lo cual perdonarían la vida de los sefarditas. El rabí se negó y lo mataron expeditamente. En total, 12 sefarditas y 55 ashkenazíes fueron asesinados.

Diecinueve familias árabes, lideradas por Abu Id-Zaitoun, salieron a proteger a los judíos, y así salvaron la vida de varios centenares.

Husseini fue entrevistado por el periodista holandés-canadiense Pierre Van Paassen (1895-1968), quien en su autobiografía (Días de nuestros años, 1939) describió la masacre:

«Mientras los árabes de la ciudad de Hebrón dejaban sus lugares de plegaria el viernes 23 de agosto de 1929, entre ellos se distribuyeron fotografías trucadas de la mezquita de Omar en ruinas, con la inscripción de que la misma había sido bombardeada por sionistas… Un judío que caminaba hacia la sinagoga fue acuchillado hasta morir. Cuando supo del asesinato, el Rabí Slonim, que había nacido y crecido en la ciudad y que era amigo de los notables árabes, informó al policía local que los árabes parecían estar extrañamente incitados.
La respuesta fue que no se entrometiera en lo que no le competía. Una hora más tarde, una horda atacó la sinagoga y los judíos que allí rezaban fueron asesinados. En la mañana del sábado la yeshivá fue saqueada y sus estudiantes asesinados… los judíos se refugiaron en la casa del Rabí Slonim y permanecieron allí hasta la noche, cuando la muchedumbre apareció ante la puerta. Como no pudieron quebrarla, los árabes treparon los árboles detrás de la casa, se lanzaron a su balcón y penetraron por las ventanas del primer piso. Se apersonó la fuerza montada de árabes que trabajaban para el Gobierno británico, y los judíos salieron de la casa implorándoles que intervinieran, mientras desde adentro de la casa se oían gritos aterradores.
Los policías se alejaron galopando, permitiendo que los jóvenes fueran asesinados en la calle por árabes que llegaban desde todas partes para la orgía de sangre… Contemplamos el techo ensangrentado, y las habitaciones que parecían un matadero. Visité el lugar en compañía de un ex oficial de artillería austriaco y de un corresponsal del viejo Berliner Tageblatt… mesas y ventanas habían sido destruidas, y vimos genitales y pechos de mujer esparcidos en el suelo. Mientras observábamos la destrucción, un soldado británico abrió la puerta con una bayoneta. Entró el gobernador del distrito de Yafo, Keith Roach, seguido de un coronel. Miraron en derredor y Roach preguntó: «¿Almorzamos ahora o vamos primero a Jerusalén?»

La flema de los ingleses ante la brutal agresión condice con la información de que estaban alertas de la inminente violencia, ya que el Alto Comisionado Británico había ordenado a varios hospitales que prepararan camas para atender el estallido de los desmanes. Por ello, el día de la matanza, un gentío de árabes vociferaba en Jerusalén «¡Muerte a los judíos! ¡El gobierno está con nosotros!»

Según el testimonio de Raymond Cafferata: «Cuando escuché los alaridos desde la habitación, subí por un túnel y vi a un árabe degollando a un niño con su espada. Cuando me vio se lanzó contra mí, pero falló». En Hebrón se decapitó a bebés, se castró a hombres, se violó y torturó; se amputaron manos y dedos.

Protegidos por vecinos árabes, sobrevivieron 435 judíos.

Al mediodía llegaron refuerzos británicos, y los árabes detenidos fueron obligados a enterrar los cadáveres de las víctimas en tumbas colectivas. Mientras lo hacían, cantaban celebrando su hazaña. El Alto Comisionado, John Chancellor, visitó la ciudad después del pogromo, y escribió a su hijo: «No creo que la historia registre muchos horrores peores que éste en los últimos siglos».

A mediados de junio pasado, quien escribe estas líneas visitó Hebrón por última vez, en celebración de la boda de una sobrina. Unos quinientos judíos viven hoy en la ciudad, cuya población total llega a 150.000 (en 1967, los árabes de Hebrón sumaban 40.000).

La pequeña y pujante comunidad hebrea retornó a Hebrón a partir de la Pascua de 1968; su presencia allí es garantía de que la violencia judeofóbica no sea premiada con la exclusividad árabe en la ciudad, según exigen muchos árabes y sus aliados europeos.

Frente a ellos, hay árabes que anhelan paz y convivencia, como el Sheikh Abu Khader al-Jaberi, heredero de aquellas valientes familias que en 1929 salvaron al remanente judío de Hebrón.

El liderazgo palestino no condena la matanza de Hebrón ni a sus perpetradores; y la política europea estimula precisamente a ellos.

Hebrón regala varias moralejas:

1) Que la perseverante enseñanza de la verdad histórica permitirá paulatinamente que los europeos conozcan en qué consiste el conflicto en Oriente Medio, muy lejos éste de ser una campaña liberadora contra el pérfido sionismo;

2) Que los medios tienen un rol fundamental en la instigación de la violencia. Hace ocho décadas, la foto trucada de la mezquita en ruinas; hoy en día, las caricaturas nazis en la prensa, como las del barcelonense Carlos Romeu Müller;

3) Que el Gobierno de ocupación británico en Palestino, lejos de ayudar a los judíos a crear su Estado, fue cómplice de la agresión árabe;

4) Que el movimiento nacional árabe palestino nació nazi, y jamás llevó a cabo una autocrítica al respecto;

5) Que la historia judía en Israel no tiene parangón en su antigüedad y continuidad, y que los temporarios alejamientos de los judíos de esta tierra siempre fueron impuestos por fuerzas foráneas;

6) Que actuar a favor de la exclusividad árabe en Hebrón es alentar a las bandas más sanguinarias y retrógradas de entre los árabes;

7) Que los palestinos valientes no son los que matan y educan a sus niños en la autoinmolación, sino los que, muchas veces a riesgo de sus propias vidas, optan por defender la paz.

Fuente: El Catoblepas

180px-Pantani180px-betar-semel.miniaturaUn día como hoy, hace 69 años atras, ingresaban al mando de David Ben Gurion, decenas de miembros de la Hanagah a reprimir judíos  en la sucursal de Betar en la ciudad de Herzlya, allí mataron a golpes y palazos al joven Eliahu Shlomi Z”L y dejaron gravemente heridos a 7 de sus compañeros.

Hoy en día el nombre de Eliahu Shlomi fue inmortalizado en un barrio llamado Ramat Eliahu en la ciudad de Hertzlya.

Falta de lógica número 1: Marwan Bargutti quien esta preso condenado a varias cadenas perpetuas por planificar y ejecutar actividades terroristas que concluyeron en la muerte de decenas de civiles israelíes, fue electo hace horas como presidente del partido Al-Fatah, el partido de Yasir Arafat, que luego de su muerte, paso a presidirlo Mahmud Abbas (ambos con gran prontuario en el terrorismo internacional).

Y el mundo iluso llama moderados a los miembros de Al-Fatah presididos por Bargutti. Vergüenza!

Falta de lógica número 2: En los últimos meses se registraron varias manifestaciones frente a las cárceles donde se encuentran condenados por asesinato de civiles por medio de atentados terroristas a miembros del Hamas. La manifestaciones fueron ejecutadas por miembros del Movimiento Im Tirzu y por los movimientos para la liberación de Guilad Shalit. El objetivo de estas manifestaciones tienen un mensaje claro, por un lado exigirle al gobierno de Israel, que agrande sus esfuerzos para liberar al joven secuestrado Guilad Shalit, presionando a los miembros del Hamas, hasta lograr su liberación, y por el otro lado un mensaje a los familiares y lideres de los terroristas, puesto que estas manifestaciones no permiten en el ingreso de las visitas a las cárceles de los familiares de los terroristas. Un mensaje claro queres ver a tu familia, liberen a Shalit a quien nadie puede visitar y no se sabe nada de el.

Ustedes pueden creen que mientras no sabemos nada de Guilad Shalit, 100 terroristas del Hamas presos en cárceles israelíes se les permitió estudiar en las universidades de Israel y ya recibieron su titulo??? ni hablar de que tienen televisión, teléfono, comida de la mejor calidad, aire acondicionado, visitas 2 veces por semana de la familia y otras comodidades. Mientras estos asesinos tienen secuestrado a Shalit y no se lo puede ver, ni siquiera se puede saber de su salud.

Premiar al terrorismo no ayuda a liberar a Shalit, mas bien todo lo contrario!

El 2 de agosto de 1940, moría sin poder ver realizado su sueño, Zeev Jabotinsky. Al cumplirse 69 años de su muerte, el casi mítico Presidente de Israel Shimon Peres se refería a este acontecimiento frente a su tumba en el Monte Herzl. “Es probable que los grandes líderes estén destinados a cometer grandes errores”, decía el interminable Peres, refiriéndose a que Jabotinsky no acertó respecto a los límites geográficos que tendría el futuro Estado.

Es indudable que en cuanto a “ambas márgenes del Jordan” como límites del territorio soberano de Israel, Jabotinsky se equivocó. Pero fue una picardía del Presidente, que atribuyo a reminiscencias de su socialista y lejana juventud, resaltar ese aspecto, pues es uno de los muy pocos conceptos en los que Jabotinsky no predijo con exactitud el futuro.

En todos los demás, la visión de Jabotinsky fue de una clarividencia tal, que para muchos (entre los cuales me incluyo) estamos ante la presencia de un verdadero profeta moderno.

Si bien su figura está rodeada de prejuicios, éstos no se basan en el conocimiento real de su pensamiento político, sino en los eslóganes que utilizaban sus detractores.

Siempre estuvo convencido de que un Estado judío era una necesidad histórica que habría de llegar. Por ello propuso en 1931 que el 17º Congreso Sionista definiera que su objetivo era el establecimiento de un Estado judío a ambas márgenes del Jordán. Pero los delegados que se negaron a hacerlo, no lo hicieron por una discrepancia geográfica, sino por una diferencia conceptual, pues apenas se animaban a hablar tímidamente de un Hogar Nacional Judío.

Demás está decir, que a Jabotinsky le asistió la razón en cuanto a la necesidad de la existencia de un Estado, mientras otros líderes sionistas se conformaban con mucho menos que eso.

Entendía que el idioma hebreo era un elemento central en la construcción de la nación. Muchos habían abogado por el uso de otros idiomas.

Predijo explícitamente la Shoá. Llamó a terminar con la diáspora antes que la diáspora terminara con los judíos. Emitía sus mensajes en un tono de urgencia que no era compartido por los demás líderes sionistas. Acaecido el Holocausto no hace falta ahondar sobre quién tenía razón.

Al estallar la Primera Guerra Mundial propuso la creación de una legión judía que apoyara a los aliados en la liberación de Palestina de manos de los otomanos, para luego ganar el derecho a exigir la creación de un Estado judío independiente.

En cambio, el liderazgo sionista oficial apoyaba la neutralidad. El propio Ben Gurión se opuso a la creación del “Cuerpo de Muleteros de Sión”. Sin embargo con la Declaración Balfour, cambió su posición al punto de integrarse él mismo como soldado a dicha brigada.

No parece haberse equivocado tampoco, cuando exigió a las autoridades sionistas modificar sus moderadas políticas respecto a la imposición de restricciones a la inmigración judía a Palestina (Libro Blanco) por parte del Mandato Británico, liderando algunos de los primeros intentos por rescatar judíos en forma clandestina.

Pero más allá de acontecimientos históricos puntuales, quien transite hoy por el Israel moderno, verá un país cuyas características son tales como previó Jabotinsky y definitivamente diferentes a las que concebían sus rivales políticos contemporáneos.

El liderazgo sionista tenía una concepción socialista, colectivista, extremadamente estatista.

Su objetivo era representar los intereses de la clase obrera y veían con malos ojos la propiedad privada.

Jabotinsky en cambio ponía en la cúspide de la jerarquía al individuo. La función del Estado debía ser servir al individuo y no viceversa. A pesar de las acusaciones de sus adversarios, se consideraba a sí mismo acérrimo enemigo del fascismo.

El Estado debía proveer al individuo la satisfacción de sus necesidades básicas, independientemente de si tenía trabajo o no. Para los judíos “no sólo el que trabaja debe comer sino todo el que ronda hambriento”.

Consideraba a la democracia como el mejor sistema político para expresar la voluntad de un pueblo e imprescindible para respetar a las minorías. Para él lo esencial de la democracia era la libertad.

Creía que el liberalismo tiene sus raíces en la naturaleza humana, a diferencia del régimen socialista que la contradice. Por eso, a su entender, la humanidad no se dirigía hacia el socialismo, como sostenían sus oponentes, sino en la dirección contraria.

Estaba en contra del concepto marxista de lucha de clases y proponía el arbitraje nacional para la conciliación de los diferentes intereses en la sociedad.

Aspiraba a un sistema de gobierno parlamentarista y consideraba a la iniciativa privada el factor determinante en la conformación de una sociedad.

Entendía a los prejuicios racistas como patologías que no podían ser curadas por medio del Derecho, sino que debían serlo por la educación general obligatoria. Todos los habitantes del futuro Estado debían tener los mismos derechos sin distinciones de raza, credo o nacionalidad.

Respecto al rol de la mujer expresaba que no existe función o profesión que no confiaría a una mujer.

Creía en la separación entre el Estado y la religión, pues ésta debía ser una cuestión privada. Por otro lado, el Estado Judío debía basarse en la tradición judía para erigirse en un Estado ideal y asimismo velar por su continuidad y desarrollo.

Entendía que la calidad de la producción no depende de la naturaleza sino del hombre, por ello Suiza producía chocolates de calidad sin poseer cacao. En esta era de la tecnología, ¿quién puede hoy negar esa aseveración?

Respecto a la guerra, pensaba que era una enfermedad de la cual la humanidad alguna vez se curaría, pero mientras tanto era necesario tener un ejército poderoso con capacidad de acción y disuasión.

Las negociaciones de paz con los árabes solo resultarían exitosas, cuando éstos llegaran al pleno convencimiento que no sería posible mediante las armas deshacerse de los judíos. Entonces y sólo entonces perderían influencia los grupos extremistas.

Es improbable que haya imaginado que su nombre sería el que más se reitera en las calles de todas las ciudades de Israel. Pero sobre las características que tendría el futuro Estado, su fisonomía, sistema político, sociedad, economía, idioma, ejército, problemas existenciales, sus predicciones tuvieron una exactitud asombrosa.

http://www.worldlikud.com/?id=25

Artículo publicado en Semanario Hebreo de Uruguay 13/08/09

premiosolidaridadconisryv7-martita

Agradezco a Martha Colmenares por entregarmelo. http://www.marthacolmenares.com

premioletras_magicas2-bajurGracias a Bajur Tov por entregarmelo!. http://www.bajurtov.wordpress.com

yair 2008Gracias a quien me lo entrego!

Un homenaje a este  maestro de muchos.

Video Historico de un gran líder

Biografía realizada por mi:

Parte 1 De Brisk a Jerusalem

Parte 2 Beguin y Jabotinsky

Parte 3 Comandante del Etzel

Parte 4 Operación King David

Parte 5 “Altalena” un barco con armas

Parte 6 Lider del Jerut

Parte 6 bis Primer Ministro

Parte 7 Acuerdo de Paz

Parte 8 Paz para la galilea

Parte 9 Fin del camino

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