Fuente: http://www.radiojai.com.ar

La semana pasada el profesor Noam Chomsky fue al Líbano a hablar en el Cuartel General de Hezbollah. Como fue descripto por la BBC, medio no amistoso hacia Israel, “la retórica política de Hezbollah se ha centrado en un llamamiento para la destrucción de Israel” y Hezbollah ha sido sinónimo de terror, bombas suicidas y secuestros”. Los puntos de vista del grupo terrorista sobre la necesidad de aniquilar el Estado Judío son idénticos a los de Hamás y el líder iraní Mahmoud Ahmadinejad. Chomsky anuncio su apoyo a Hezbollah y su necesidad de ser militarmente fuerte.

También la semana pasada, un rabino ultra-ortodoxo de Viena, miembro de la secta Neturei Karta, fue a Estocolmo a reunirse con un miembro palestino de Hamás para ayudar a reunir fondos para ese grupo. Hamás tiene como meta la destrucción de Israel, al igual que los Neturei Karta, un grupo judío ortodoxo marginal que cree que no puede existir un Estado Judío, a menos que lo haya fundado Dios. Por lo tanto, apoya a los palestinos y otros grupos musulmanes que asesinan judíos en Israel.

En marzo, un grupo de cinco rabinos Neturei Karta de los Estados Unidos y Gran Bretaña fueron a Teherán a apoyar al régimen iraní en sus proclamas de aniquilar a Israel. El grupo no dijo nada acerca de la negación reiterada del Holocausto por el régimen iraní.

Esta semana, en el campus de Irvine de la Universidad de California, la Unión de Estudiantes Musulmanes está apadrinando una serie de conferencias con el título de “Holocausto en Tierra Santa” y “Israel: el Cuarto Reich”.

Estarán dando estas conferencias activistas comprometidos con la destrucción de Israel. Su conferenciante principal es un judío llamado Norman Finkelstein, un profesor que ha dedicado su vida a atacar a las comunidades judías y a Israel.

También disertara el rabino Israel David Weiss, de la secta Naturei Karta, antes mencionada.

Tony Judt, un profesor de la Universidad de New York, muy conocido por sus publicaciones, escribió recientemente que “Israel, en síntesis, es un anacronismo”, y por lo tanto debería dejar de existir.

Los judíos de Israel deberían vivir bajo el gobierno árabe/musulmán.

Es de hacer notar que de todos los países del mundo, Judt -a quien el periódico judío The Forward identifica como “criado en la sección muy judía del East End de Londres, por una madre cuyos padres inmigraron desde Rusia, y un padre belga, descendiente de una línea de rabinos lituanos” – ha abogado por la desaparición de un solo país, el país judío.

¿Por que, por ejemplo, Judt no dice que Pakistán, un estado musulmán creado sobre parte del territorio de la India, es un “anacronismo”?

Los judíos que toman partido por los enemigos de los judíos, o que fomentan el odio a los judíos, tienen una historia muy anterior a Chomsky, Finkelstein, profesores judíos de izquierda y los Neturei Karta.

Karl Marx, a pesar de haber sido bautizado cristiano, fue nieto de dos rabinos ortodoxos pero escribió uno de los tratados más antisemitas del siglo XIX: “Sobre la cuestión judía” En el mismo, escribió, entre otras acusaciones antisemitas, que “el dinero es el dios celoso de Israel, fuera del cual no puede existir otro dios”.

¿Como se puede explicar a estos judíos que se dedican a atacar a los judíos?

Pienso que la primera explicación es psicológica. Como escribí en una columna anterior, es casi imposible sobreestimar los efectos patológicos que han tenido miles de años de asesinatos de judíos -culminando en el Holocausto nazi, cuando casi todos los judíos de Europa fueron asesinados- en la mayoría de los judíos.

No es casual que los padres de Norman Finkelstein hayan pasado por el Holocausto, o que los abuelos de Israel David Weiss fueran asesinados en el Holocausto. Pero aún judíos que no perdieron familiares en el Holocausto temen otra explosión de violencia anti-judía, y dado el antisemitismo tipo nazi del mundo musulmán de hoy, esto no es exactamente paranoia.

Una forma de tratar este problema es alinearse con el enemigo. Concientemente o no, el Judío que se alinea con aquellos dedicados a asesinar judíos siente que será exceptuado. Se vuelve el “buen judío” a los ojos de los antisemitas. ¿De que otra manera podría explicarse la visita de un judío llamado Noam Chomsky a Líbano para apoyar al Hezbollah o el hecho de que Chomsky escribió el prologo de un libro de autor francés que negaba el Holocausto?

¿De que otra manera podría explicarse a Norman Finkelstein diciéndole a audiencias de entusiasmados alemanes que el Estado Judío es moralmente lo mismo que los nazis?

¿De que otra manera podría explicarse la visita de rabinos a Teherán para exaltar al régimen de la Republica Islámica de Irán, negadora del Holocausto y que busca exterminar a Israel?

La otra explicación psicológica esta relacionada. El judío -específicamente el judío radical- que simpatiza con los que odian a los judíos, desea anunciar al mundo que el no es realmente como los otros judíos.

Mientras los otros judíos están atrapados en su identidad provinciana, étnica o religiosa, él es un ciudadano del mundo, no más identificado con el destino de los judíos como podría estarlo con el destino de los indios iraquíes.

La prevalencia de los judíos que odian a los judíos podría constituirse en un estudio interesante de psicopatología, si no fuera por un hecho adicional: todos estos judíos (excepto los rabinos de la secta Neturei Karta) también odian a América. Y le infligen el mismo daño a este pais-ayudando a los enemigos de América del mismo modo que colaboran con los enemigos de los judíos.

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