En el año 2001 me encontraba yo en la ciudad de Bombinhas en Brasil, tomando un curso de especialización en buceo profundo, naufragio y buceo nocturno (curso de dos estrellas). No era una medida preventiva por si Hezbollah, Hamas y Ajmadinejad cumplen lo que Arafat amenazó por décadas. No van a conseguir tirarnos al mar. Se trataba simplemente de un hobbie, un deporte.

Uno de mis compañeros del curso preguntó al instructor cómo saber qué tipo de fauna submarina habita cada lugar donde buceamos, cuál era la probabilidad de encontrar un tiburón y qué hacer en caso de que eso nos sucediera ya que los que somos buzos sabemos que, desde el momento en que entramos al mar, una posibilidad aunque sea mínima de toparnos con el mas grande de los peces existe.

La lección del tiburón que nos dió nuestro instructor de buceo fué la siguiente:

1) Lo primero que debe hacer un buzo es informarse acerca del lugar donde está por bucear. Instructores locales le avisarán cuan común es toparse con estos muchachos en las aguas de su jurisdicción. Asimismo, conocer sobre estos bichos es importante. Distinguir al tiburón blanco (sin dudas el mas peligroso) de otras especies, es fundamental.

2) Lo segundo que debe saber es que básicamente, no somos los humanos las presas naturales de estos bichos. La famosa película los ha desprestigiado innecesariamente. Sus presas mas comunes son las focas y los lobos marinos.

3) De ahí que el mayor riesgo sea para surfistas en la superficie que para buzos en las profundidades de los océanos. Los surfistas pueden ser confundidos visualmente por el tiburón con lobos marinos muertos. Por eso muchas veces son mordidos. El tiburón, sentido del gusto mediante, se da cuenta que no es su presa y suelta de inmediato. A esto se debe que muchos de los pocos accidentes sean mordeduras de tiburón y no personas “comidas por”. No obstante ello, huelga decir que una probadita errónea por parte de estos bichos puede costarnos muy muy caro.

4) Aún con todo lo anterior, siempre es bueno saber que los buzos podemos toparnos con un tiburito bajo el agua. Que la reacción común del tiburón será simplemente irse, ya que nos respeta por tamaño tanto como nosotros lo respetamos a él. Aunque ésto suene raro, hay evidencia sobre ello (según mi instructor…buzos que lean esto, favor de cerciorarse !).

5) En caso que el tiburón no se marche…comienza LA GRAN LECCION DEL TIBURÓN que nos dió Sergio, el instructor de Bombinhas. Lo primero…es ponerse espalda contra espalda. Para quienes no están familiarizados con ésta disciplina, los buzos jamás buceamos solos. Siempre, en cualquier ocasión, debe haber al menos un compañero con nosotros. Aceptando que el agua no es nuestro hábitat natural, el compañero es el último recurso en caso de emergencia. Esto obviamente rige en ambas direcciones (buzo con buzo, no buzo con tiburón !!!). Aclarado éste punto, decía, lo primero es ponernos espalda contra espalda…DE TAL MANERA QUE SIEMPRE UNO DE LOS COMPAÑEROS, AL MENOS, PUEDA MIRAR DE FRENTE Y FIJAMENTE AL TIBURÓN.

6) Si el Tiburón decide atacar por la razón que fuere, JAMAS LO HARÁ DIRECTAMENTE. Hará un rodeo, un círculo alrededor de nosotros. Nos estará MIDIENDO. Es decir, estará MIDIENDO NUESTRA REACCIÓN. Durante éste primer círculo, la recomendación del instructor es MANTENERNOS EN CONSTANTE MOVIMIENTO. Quedarnos quietos podría dar a suponer al tiburón (en su código instintivo ya que carece de inteligencia) que nos hayamos muertos, en estado cadavérico, convirtiéndonos en PRESA FACIL Y FACILMENTE ATACABLE, sin rodeos.

7) A continuación, el bicho seguirá haciendo círculos alrededor nuestro y de nuestro compañero. Círculos cada vez mas pequeños, de radio cada vez menor. Círculos concéntricos cuyo centro, huelga decirlo, seremos nosotros. En este punto la recomendación es AUMENTAR EL MOVIMIENTO. Que el Tiburón vea (o al menos que suponga…en caso que los tiburones puedan hacer algo parecido a “suponer”) que no se la llevará de arriba. Espalda contra espalda, cuidándonos mutuamente con nuestros compañeros, debemos intentar cada vez mas movimientos. Saltos, golpes al vacío, pataleo, manotazos. En caso de tener algún tipo de armamento (mas para los que se dedican a la caza submarina que para los simples buzos deportivos como yo), es recomendable en este punto pensar en utillizarlo.

8) El paso previo a la mordida del tiburón, es un círculo muy pequeño alrededor nuestro, en el cual NOS TOCARÁ CON SU ALETA. Si el tiburón no percibe reacción física alguna, posiblemente el siguiente paso será la mordedura. EN ESTE PUNTO SE RECOMIENDA, AL BUZO QUE LE TOQUE ESTAR DE FRENTE AL TIBURON Y QUE RECIBA EL ALETAZO, SUPERAR (O MANEJAR) EL MIEDO O INCLUSO EL TERROR QUE ESTÉ SINTIENDO Y DESCARGAR UN VIOLENTO PUÑETAZO SOBRE EL CUERPO DEL PEZ, EN SU COSTADO. En la mayoría de los pocos casos que han llegado a éste punto, el tiburón…increíblemente (y siempre según mi instructor)…SE ASUSTA Y SE ALEJA INMEDIATAMENTE !!! Como dije antes, si hay reacción nula o tibia por parte de los buzos jaqueados, posiblemente algunas escenas de la famosa película se conviertan en reales.

Ustedes dirán tal vez, que relato interesante…pero…y ésto qué carajo tiene que ver con el antisemitismo ?

Tengo la costumbre de relacionar información aparentemente inconexa, a ver que sale…y a veces salen cosas interesantes.

Llegados a éste punto de lectura de mi mail (lectura que agradezco), y dado que agradecería lo reenvíen a quienes uds. crean necesario (sobre todo a quienes aún no se han puesto en movimiento), propongo para este relato dos finales alternativos.

FINAL ALTERNATIVO 1: Resistir la tentación que siento de explicar la conexión entre ambos temas, ofreciendo la siguiente narración:

Un discípulo zen pregunta a su maestro…

– ¿ Maestro, por qué al finalizar un relato no nos explicas su significado ?

– Tienes razón (replica el maestro). Compensaré mi falta obsequiándote una fruta. Escoge la naranja que desees.

Cuando el discípulo se disponía a pelarla, el maestro dice…

– No, no, mi falta ha sido grande. Permíteme pelar esta naranja para ti.

Una vez pelada la naranja, el discípulo se relamía pensando en disfrutarla. Al tomarla, el maestro lo interrumpe nuevamente.

– Permíteme cortártela en trocitos. Te resultará mas fácil su digestión.

Cortada la naranja en pedacitos tipo ensalada de frutas, el discípulo supuso que estaban dadas las condiciones para saborearla, cuando fue nuevamente interrumpido por su maestro.

– Espera un minuto mas. Si me permites introducirla en mi boca y masticarla por ti, te resultará mas fácil tragarla y te ahorrarás un arduo trabajo.

El discípulo comprendió que había recibido una nueva lección. Agradeció a su maestro, y se retiró a reflexionar sin decir palabra y sin probar bocado.

FINAL ALTERNATIVO 2: Si uds. creen que algunos destinatarios de éste mail necesitarán la naranja pelada, cortada en pedacitos y masticada…pues bien, sabrán elegir a quien mandar un final y a quien mandar el otro, utilizando las función “cortar” que ofrece el e-mail:

Queridos hermanos judíos del mundo…la lección del tiburón es la siguiente:

Haciendo analogía con los 8 puntos anteriores…

1) Debemos conocer la historia de nuestro pueblo como los buzos deben conocer su propio equipo y averiguar sobre el potencial del tiburón. Nos hemos topado con el Faraón, con Amalek y con Ajashverosh (historia de purim), entre otros,  en tiempos bíblicos. Mas cerca en el tiempo aparecieron Torquemada y su inquisición medieval, los zares rusos y sus pogroms, la persecución mas dura y sistemática (y mas cercana en el tiempo) de Hitler en la Europa de la Segunda Guerra. Debemos también conocer la fauna que habita nuestras aguas (Ajmadinejad, Hezbollah, Hamas  y Al qaeda en aguas israelíes, Chávez en aguas venezolanas, Quebracho en argentina, en decreciente orden de peligrosidad y sabiendo que todas las aguas del mundo están interconectadas).

 

2) Saber que no somos los culpables de su antisemitismo. Su desequilibrio mental es responsabilidad de ellos. Sin embargo, los destinatarios de su odio somos nosotros.

3) No debemos permitir ninguna mordedura por parte de estos tiburones del siglo XXI. Acertando o por error, en la superficie o en lo profundo, surfistas o buzos, los judíos del mundo debemos tener tolerancia cero con el antisemitismo. Nuestra historia y la lección del tiburón nos enseñan qué pasa cuando hacemos lo contrario.

4) Debemos saber que hay antisemitas e ignorantes. Lo segundo se cura con esclarecimiento. Lo primero..hay antisemitas de varios tipos, asi como hay distintas especies de tiburones.  Muchos antisemitas, a la primer fruncida de dientes, al primer argumento convincente y bien plantado, huyen despavoridos, invocan “amigos judíos” par no ser acusados de lo que son (ANTISEMITAS CON TODAS LAS LETRAS…Y DIGANSELO EN LA CARA !!), se acobardan…como el tiburón que ve al buzo y simplemente se aleja.

5) Para los tiburones que no se alejan a la primer fruncida de dientes (los tiburones blancos…de esta especie se destaca uno en irán !!!)…lo primero que debemos hacer es estar todos juntos, espaldas contra espaldas, mirando en todas direcciones, sabiendo que somos am israel y que am israel jai (el pueblo de israel vive…y vivirá por siempre). Dejar vanidades personales para momentos de aguas mas calmas, cuando haya tiempo de discutir con los buzos que nos acompañan. Delante del tiburón, los buzos debemos funcionar como un solo cuerpo.

6) Los antisemitas no atacan directamente. Antes, miden nuestra reacción. Asi lo hizo Hitler de 1930 a 1938, cuando dijo, anunció y escribió (en Su Lucha, que no es la mía) lo que pensaba hacer. Ajmadinejad y Chávez ya hicieron declaración de intenciones. Vamos a esperar ingenuamente una vez mas que sean solo amenazas, O VAMOS A TOMAR MUY EN SERIO LA AMENAZA NUCLEAR IRANI ? Por suerte hoy existe el Estado de Israel, que aprendió mil lecciones de un sólo sorbo. Que sabe que estos tipos no joden cuando hablan. Que sabe que hablan en serio. Nosotros, los judíos diaspóricos, con nuestras amenazas locales y globales, DEBEMOS ESTAR EN MOVIMIENTO. Están MIDIENDO NUESTRA REACCIÓN, igual que el tiburón. QUIEREN SABER SI SOMOS PRESAS FÁCILMENTE ATACABLES. Movimiento significa responder. Movimiento significa plantarnos. Movimiento significa no dejarles pasar ni una. Ni una solita. A chávez, a quebracho, a las pintadas en filosofía y letras, a las esvásticas en rosario, a las pintadas en templos y escuelas de Belgrano. Movimiento. Y respuestas. Claras. Contundentes. Esclarecimiento para los ignorantes. Respuestas durísimas para los antisemitas mas peligrosos.

7) Mas pequeños son los círculos alrededor nuestro, MAS DEBEMOS MOVERNOS. Aumentar el movimiento. QUE VEAN QUE NO SE LA VAN A LLEVAR DE ARRIBA. La lección de Anilevich en el Guetto de Varsovia fue maravillosa: si me voy, me voy dignamente, me llevo a muchos de los tuyos conmigo. Fue la mejor reacción que pudo tener. La lección del Estado de Israel es mejor aún: NO ME VOY A NINGUN LADO. EXISTIMOS POR DERECHO PROPIO, NO LE VAMOS A PEDIR PERMISO A NADIE PARA EXISTIR, NI VAMOS A PEDIR PERDON POR SER JUDIOS. ESE ES NUESTRO ORGULLO. A los judíos de la diáspora, que nos quede mas claro que nunca. Y movernos en consecuencia.

8) En el paso previo al último, los tiburones intentarán tocarnos con sus aletas. AHI ES IMPORTANTE EL PUÑETAZO. Es fundamental nuestra reacción en ese punto. Israel tendrá que actuar militarmente contra el reactor nuclear iraní como lo hizo con Irak en 1981, si es que el mundo los deja llegar tan lejos…y tan cerca nuestro. Ese será el puñetazo israelí.

Los judíos venezolanos con chavez, los judíos argentinos con el resurgente antisemitismo de izquierda, debemos estar alertas y movilizados. Si llegan tan cerca nuestro que nos tocan con sus aletas, habrá que responder a puñetazos. Y no lo digo en sentido figurado ni simbólico. Si las denuncias judiciales por AMIA y por EMBAJADA mueren en los estrados judiciales, nos recuerdan una lección que ya sabemos: nos la enseñó el sabio Hilel hace 2000 años. SI NO ESTOY PARA MI, QUIEN ESTARÁ ? Si a los palos de quebracho hay que enfrentarlos con garrotes de beisbol, debemos estar listos para eso. Nos vamos a sorprender viendo que muchos, al primer “batazo”, huirán despavoridos como, según mi instructor de buceo, huye el tiburón al primer puñetazo. Esperemos no llegar a este punto.

Mucho, mucho, muchísimo movimiento antes, en contra del antisemitismo, para no tener que llegar al paso 8, para no tener que usar la fuerza aérea israelí contra el enriquecimiento de uranio iraní, para no tener que usar bates contra quebracho.

Y si no nos queda otra, no dudar al llegar al punto 8. Después del Holocausto, los judíos tenemos un undécimo mandamiento: NO TE DEJARÁS MATAR.

Preferimos una pacífica convivencia en todos lados para poder disfrutar de la vida, como los buzos del paisaje subacuático. Pero no me des a elegir. Que quede bien clarito…que no nos den a elegir, porque…puestos a elegir…entre vos y yo…entre vos y yo…YO !!

Por favor, reenviar la lección del tiburón a quienes ustedes consideren que aún no se han puesto en movimiento.

Ing. Fabián Neiman

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