Me enviaron esta cadena de mails, y mi forma de aportar es publicarlo aquí. Quien quiera lo copia y continua la cadena.

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Sobre el Sargento Roi Klein (Q.E.P.D.) Guerra con el Líbano 2006

    Lo menos que podemos hacer por quien sacrificó su vida de un modo tan heroico,

    es contar su historia. No es claro el motivo por el cual los medios rechazan casi

    violentamente contar esta historia. Tal vez sea un comportamiento poco popular,

    quizás no se corresponde con la imagen del soldado sufriente, preocupado y

    temeroso que alguien quiere crear. Tal vez si la historia se difunde, cunda el ejemplo.
    
    No hay ninguna explicación para la indiferencia acerca de esta sorprendente historia

    de heroísmo. ¿Por qué no se la cuenta en voz alta en todas partes, orgullosamente,

    agradecidamente, con admiración, con lágrimas?

    Entonces la vamos a contar nosotros; la haremos pasar por correo electrónico.
    
    Roi Klein Z”L, comandante de ejercito de la unidad 51 de Golani, de Eli, era el oficial de mayor

    grado entre sus combatientes en Bint Jbail. Durante el combate, vio que una granada

    era lanzada hacia donde estaban sus hombres. Dado que ya no había tiempo de

    guarecerse y de evitar el estallido de la granada, se arrodilló de tal modo que su cuerpo

    bloqueó la mayor parte de las esquirlas, y sus hombres se salvaron.

    Su sacrificio logró los frutos deseados. Sus soldados contaron que, mientras saltaba

    sobre la granada, gritó “Shemá Israel”.
    
    Roi Klein, verdadero héroe en una época que alaba a los antihéroes, fue enterrado

    el día que iba a cumplir 31 años.
    
    Cuentan sobre él, que era un excelente saxofonista y un espíritu brillante, que

    terminó sus estudios de ingeniería con notas sobresalientes. Que paseó con sus

    amigos por África, que tenía una risa contagiosa, que todos los que lo conocían,

    lo describen como una persona fina y agradable.

    La ilusión de su viuda es que sus hijos sean parecidos a su padre.
    
    En vez de prender una vela, reenvíen esta historia.

Se merece mucho más que eso,  pero es todo lo que podemos hacer.

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