Fuente: http://www.aurora-israel.co.il

El Ejército denunció hoy que Jizbalá sigue colocando artefactos en la frontera entre Israel y Líbano, tal y como ocurría antes de la guerra del pasado verano.
“Hoy, durante una operación de rutina, hemos descubierto cuatro artefactos de gran potencia junto a la Línea Azul, dentro del territorio israelí”, afirmó  el coronel Gay Jazut, comandante en jefe de la División 91, a cargo de la vigilancia en esa frontera.

Según Jazut, los artefactos, con potencia para destruir cualquier todoterreno semiblindado de los que están en servicio con el Ejército, se hallaban a unos 60 metros de la cerca de seguridad construida por Israel, en una zona de territorio hasta la Línea Azul, la frontera internacional delimitada por la ONU en 2000.

Por esa zona pasan únicamente las patrullas del Ejército que protegen la frontera.
“Se trata de bombas que han sido colocadas recientemente, y que demuestran un renovado interés por parte de Jizbalá de provocar una escalada”, dijo Jazut.
La semana pasada el Ejército halló en la misma zona dos búnkers con alimentos y armas para abastecer a un comando de Jizbalá durante varios días.

En teoría, tras la guerra la zona meridional del Líbano quedó bajo la supervisión del Ejército regular libanés con el apoyo de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), que deben impedir las actividades de Jizbalá junto a la frontera.
Jazut señaló que Israel considera responsable de lo que ocurre en el sur del Líbano al gobierno soberano de ese país e indicó igualmente que espera que la FINUL cumpla sus compromisos.

Según Jazut, la colocación de los explosivos, detonados por artificieros de forma controlada, es un “intento de Jizbalá de desviar la atención de la crisis interna en Líbano y provocar el colapso de la resolución 1701 de la ONU”, que definió las condiciones del alto el fuego en la zona.

El Gobierno consideró el incidente como “muy grave” y anunció que se actuará de la forma que considere necesaria para impedir ataques

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