ehud-olmert.jpg   El panorama político israelí actual atraviesa una crisis preocupante. Los máximos gobernantes son cuestionados por la opinión pública. La sociedad recela de sus funcionarios. Las encuestas reflejan nítidamente la desconfianza de la gente. El fracaso de los objetivos en la guerra del Líbano sumado a las continúas investigaciones judiciales que recaen sobre los dirigentes son las razones principales de esta situación complicada en el Estado judío.

Ehud olmert, Primer Ministro, asumió el cargo hace tan solo un poco más de un año. Fortaleció su imagen acompañando al moribundo Ariel Sharon en la creación del nuevo partido Kadima. Los ciudadanos reposaban su credibilidad en Olmert, principalmente, porque creían que poseía capacidades similares a las de su compañero de fórmula y último gran líder de Israel. Sin embargo, en doce meses la popularidad del jerarca decayó categóricamente. Muchos se preguntan cuantos días más resistirá el actual gobierno en el poder. Todavía restan 3 años para culminar el mandato.

Los cuestionamientos comenzaron luego del conflicto bélico del 2006. Un porcentaje elevado de la sociedad criticó la escasa experiencia del funcionario de Kadima para acertar en sus decisiones en el flagelo con el Líbano. Además, el mismo concepto posee la comunidad del Ministro de Defensa, Amir Peretz. Las encuestas aseguran que si Olmert destituye al hombre del laborismo de la cartera que ocupa aumenta su imagen positiva. Aunque, esto no sería conveniente para la co-alición ya que perdería uno de los partidos que sostienen la alianza oficialista. Sería un suicidio para Olmert porque implicaría deshacerse del respaldo parlamentario. La situación para administrar Israel se tornaría aún más caótica.

El panorama político del ex hombre del Likud también está profundamente ultrajado por las investigaciones que la justicia inicio en su contra.  Pero, no es el único dirigente pesquisado. Moshe Katsav está suspendido por tres meses como Presidente por las acusaciones de acoso sexual que denunciaron ex empleadas de su oficina. El encargado de la cartera de justicia renunció a sus obligaciones, por el momento, debido  a los cargos que presentó una soldada quien mencionó que la forzó a besarla cuando posaban para una fotografía. Además, Dan Jalutz, Jefe del Ejército durante la guerra, abandonó su puesto.

Los hechos mencionados fueron esenciales para el descreimiento de los ciudadanos israelíes de los mandatarios actuales. El escaso apoyo de la opinión pública es alarmante. Según las encuestas, si las elecciones se realizarían en estos días, el Likud sería el partido predominante y le arrebataría varias bancas en el parlamento a Kadima. ¿Cómo puede Olmert levantarse de la crisis? Será una tarea complicada. Tal vez, apaciguando el conflicto con los palestinos y logrando una paz estable en Medio Oriente logré revertir la situación. También, sería próspero para él ser absuelto en los casos judiciales que existen contra su persona. Aunque, los caminos para conseguir estos objetivos no resultarán sencillos. Tampoco se obtendrán a corto plazo. Por lo tanto, el Primer Ministro deberá lidiar con los problemas políticos durante un largo período. En tan solo doce meses el sucesor de Ariel Sharon perdió el respaldo popular que poseía cuando asumió sus funciones. ¿Terminará Olmert su mandato de cuatro años?

Anuncios