En la ciudad de Buenos Aires hay más de 120.000 personas que podrían ser consideradas “antisionistas, antisemitas o xenófobas”, de acuerdo con los resultados de una encuesta realizada por la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Los datos fueron obtenidos a través de una muestra realizada a fines de 2006 entre residentes porteños mayores de 18 años y de ambos sexos, según los resultados del trabajo, dados a conocer ayer. Respecto del antisionismo o el rechazo y la valoración descalificante sobre el Estado de Israel, se hicieron dos preguntas. La primera de ellas indagó sobre el grado de responsabilidad de ese Estado por la violencia en Medio Oriente, y el 35,5 por ciento de los consultados le atribuyó “toda la responsabilidad” por el conflicto. La segunda pregunta era más específica respecto de las acciones militares y se consultó a los encuestados sobre la selección de blancos que hacen las fuerzas armadas israelíes: en este punto también el 35 por ciento consideró que “deliberadamente” se eligen blancos civiles. La encuesta también demostró que el 26 por ciento de los consultados cree que “los judíos son avaros” y un porcentaje similar los califica de “racistas” y los acusa de “despreciar a los no judíos”. Según Raúl Aragón, director del Programa de Estudios de Opinión Pública de la UAI, “el dato más significativo se puede establecer por el porcentaje de casos que acuerdan con los valores antisionistas y, al mismo tiempo, con valores antisemíticos”. “Es decir que aquellos que consideran que Israel es responsable de la violencia y ataca blancos civiles deliberadamente y, al mismo tiempo, sostienen que los judíos son avaros y racistas, son claramente descalificatorios respecto tanto de la Nación como de los judíos en general”, agregó. Aragón precisó que el cruce de esa información demuestra que “el 6 por ciento de los adultos puede ser considerado antisemita o antijudío, representando nada menos que 120.000 personas o más gráficamente: dos canchas de River llenas”. Además, la encuesta reveló que crece el sentimiento antisemita a medida que disminuye el poder adquisitivo, pues “entre los miembros de mayores recursos, sólo el 2,3 por ciento está en esa franja, mientras en la clase media es del 5,7 por ciento y en los sectores bajos del 7,8 por ciento”, dijo Aragón.

 

FUENTE D.A.I.A

Anuncios