Fuente: http://www.perfil.com

Washington – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó que el Gobierno venezolano no le permita hacer una visita desde hace cinco años al país caribeño, donde observó “un deterioro paulatino del Estado de Derecho” en los últimos años.

“La CIDH lamenta que el Estado venezolano no haya concedido su anuencia para que su relator de país, comisionado Paulo Sergio Pinheiro, pueda realizar una visita”, afirmó la Comisión, dependiente de la OEA, en un comunicado emitido al concluir su 127 periodo de ordinario de sesiones en Washington.

La institución, encargada de verificar las condiciones de respeto a los derechos humanos en el continente, recordó que su última visita al país caribeño ha sido realizada en mayo de 2002 y que lleva tres años sin obtener la luz verde por parte del Gobierno del presidente Hugo Chávez.

Para justificar su visita a Caracas, la CIDH dijo haber observado en los últimos años “un deterioro paulatino del Estado de derecho que ha comprometido el pleno respeto de los derechos humanos” en Venezuela y manifestó su “preocupación” por varios aspectos que le han sido denunciados.

Entre ellos, señaló “la falta de independencia de los poderes del Estado y la creciente concentración de poder en el Ejecutivo Nacional”, de un país que acusó la CIDH de “mala fe”, de “parcialidad” y de “tergiversar” informaciones en una audiencia muy movida el pasado miércoles.

La Comisión también subrayó su preocupación por “las restricciones a la libertad de expresión” en Venezuela, así como “la existencia de un ambiente hostil para el libre ejercicio de la participación política en disenso y para la actividad de monitoreo de organizaciones de derechos humanos y la impunidad en casos relacionados con violaciones” de esos mismos derechos.

El gobierno venezolano pide a la CIDH una “autocrítica” por “no haber decretado una medida cautelar cuando el presidente Chávez estaba detenido por los golpistas el 11 de abril” de 2002, cuando un golpe de Estado sacó por 47 horas del poder el mandatario. La CIDH de su lado, defiende los pronunciamientos que formuló con motivo del golpe de Estado y del encarcelamiento de Chávez por parte de los opositores que intentaron derrocar su gobierno.

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