Esta carta es escrita por alguien que no tiene ningún arte ni parte de ninguno de los lados de este conflicto. Por favor, tómate tiempo para leerlo.

“Si tú estás completamente seguro de que Palestina, la nación, es una existencia histórica comprobable a lo largo del tiempo, espero seas capaz de responder algunas interrogantes básicas acerca de ella:

*  ¿Cuándo surgió o fue fundada la nación Palestina, y por quién?

*  ¿Cuáles eran los límites del país?

*  ¿Cuál era su capital?

*  ¿Cuáles eran sus principales ciudades?

*  ¿En qué se basaba su economía?

*  ¿Cuál era su forma de gobierno?

*  ¿Puedes nombrar al menos un líder Palestino anterior a Arafat?

*  ¿Fue Palestina reconocida alguna vez por algún país cuya existencia, en ese tiempo u ahora, no deje lugar a interpretaciones?

*  ¿Cuál era el lenguaje del Estado Palestino?

*  ¿Cuál era la principal religión del Estado Palestino?

*  Elige cualquier período histórico y dime cuál era aproximadamente el valor de cambio de la unidad monetaria Palestina contra el dólar Estadounidense, el marco Alemán, la libra Británica, el yen Japonés, o el yuan Chino en ese tiempo.

*  Y finalmente, dado que no existe el Estado Palestino hoy, ¿qué causó su desaparición, y cuándo ocurrió ésta?

Si tú estás lamentándote por la caída de una nación alguna vez orgullosa de sí, dime por favor: ¿cuándo fue una nación orgullosa, y de qué lo estaba?

Y aquí está la pregunta más sarcástica de todas: Si el pueblo al que tú erróneamente llamas Palestinos son algo más que Árabes “genéricos” recolectados (o expulsados) de todo el mundo Árabe, si realmente tienen una genuina identidad étnica que les da derecho a la autodeterminación, ¿por qué nunca intentaron obtener su independencia hasta que los Árabes sufrieron su derrota devastadora en la guerra de los Seis Días, que todos ellos juntos iniciaron contra Israel?

Espero que evites la tentación de rastrear los Palestinos de hoy en los Filisteos del tiempo Bíblico: sustituir historia por etimología no va a funcionar en este contexto.

La verdad debiera ser obvia para cualquiera que desee saberla. Los países Árabes nunca abandonaron su sueño de destruir Israel; aún albergan esperanza de conseguirlo. Habiendo el tiempo determinado el fracaso de uno tras otro intento de lograr su maligno objetivo por medios militares, decidieron intentarlo a través de un intermediario.

Con ese propósito, crearon una organización terrorista, cínicamente llamada “pueblo Palestino” y la instalaron en Gaza, Judea y Samaria.

¿De qué otro modo podrías explicar el rechazo de Jordania y Egipto de aceptar incondicionalmente la Margen Occidental del Jordán y Gaza, respectivamente?

El hecho es que los Árabes que pueblan Gaza, Judea y Samaria tienen mucho menos derecho de reivindicar una identidad nacional que esa tribu Indígena que exitosamente apareció en Connecticut y California, con el propósito de iniciar un casino exento de impuestos: al menos, esa tribu estaba motivada por una finalidad constructiva.

Los llamados Palestinos tienen una única motivación: la destrucción de Israel; y me consta que esa motivación no es suficiente para considerarlos una nación ni ninguna otra cosa salvo lo que son: una organización terrorista que alguna vez habrá de ser desmantelada.

De hecho, hay una única vía para conseguir paz en el Medio Oriente. Los países Árabes deben tomar conciencia y aceptar el fracaso de su guerra contra Israel, y en tanto el lado derrotado, deben pagar a Israel compensaciones por más de 50 años de devastación que han producido sin cesar. La forma más apropiada de llevar a cabo tal reparación debiera ser la remoción de su organización terrorista de la tierra de Israel, y la aceptación de la histórica soberanía de Israel sobre Gaza, Judea y Samaría.

Eso, ciertamente, marcaría el final del pueblo Palestino. ¿Cuál decías tú, otra vez, que fue su inicio?

Estás en lo cierto en tu entendimiento de los motivos criminales de su fundación.

Me temo, no obstante, que tú, junto al 99% de la población de este planeta, has pasado por alto el inicio de la Tercera Guerra Mundial (ellos la llaman Jihad), unos pocos, años atrás. El secuestro de la embajada de los Estados Unidos en Teherán en 1979, un evento a que el último Premio Nobel de la Paz ha fallado miserablemente en responder, puede muy bien ser tomado como el día en que la Tercera Guerra Mundial saltó desde las páginas del Corán hacia la realidad histórica. Rezo para que Estados Unidos e Israel conduzcan al mundo a una victoria en esta guerra.

Atrévete y piensa en ello, no hay elección posible, seas Cristiano, Judío, o aún, lo creas o no, un verdadero Musulmán.

Esta carta fue escrita por Yashiko Sagamori el 6 de Noviembre de 2002.

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