dov_gruner_monument.jpg

 

Monumento en Honor a Dov Gruner en Ramat Gan

 

 

 

dov_gruner.jpg Hace 60 años se escuchaba el Hatikva, Dov Gruner lo cantaba en la prisión de Ako junto con sus compañeros, instantes previos a ser ejecutado en la horca por los ocupantes y torturadores británicos.

Gruner nacido en Hungria en 1912, se une a las filas del Betar a sus 25 años y a los dos años posteriores inmigra a Eretz Israel de manera ilegal debido a las prohibiciones inglesas.

Prontamente se une a las filas del Betar en Eretz Israel y poco después a las del Irgun Tzvai Leumi.

Antes de unirse a las filas del Irgun, Gruner tuvo importantes ofertas de trabajo en Estados Unidos que rechazó por su deseo de ser un combatiente por la patria judía.

Para esos tiempos la bestia nazi crecía día a día por lo cual se alista en el ejército británico para luchar contra ellos.

Después de su desmovilización en marzo de 1946, reasumió su actividad en el Irgun y se unió a su Fuerza de Combate.

Su primera operación fue un asalto a un depósito de armas del ejército británico cerca de Natanya.

La operación que le costo su captura sucedió de la siguiente manera: Soldados ingleses cortaron él camino hacia la fortaleza de Ramat- Gan donde era él depósito de las armas. Un camión militar se dirigía hacia la fortaleza, cuando un falso “Sangriento Británico” le pidió a los soldados, que le ayuden a quitarle las esposas a un prisionero árabe, estos sacaron las armas, eran soldados del Irgun Tzvai Leumi, así los ingleses fueron arrestados y cargaron las armas en un camión sin ningún problema.
Un centinela ingles al sospechar lo que pasaba comenzó a disparar. Cuando los soldados del etzel se marchaban fue mal herido Dov Gruner quien cubría la retirada.
Dov Gruner aunque estaba herido siguió disparando hasta cuando pudo, luego lo arrestaron tres policías.

Gruner que había estado en el ejercito ingles, levanto las sospechas de los ingleses que pensaron que era comandante del Irgun y que había ido al ejército británico a espiar.

Fue llevado al hospital para detenidos en Jerusalem, Se le permitió al irgun mandarle un médico, pero Dov no acepto ya que no quería que el irgun gaste dinero.

Luego fue trasladado al campo de concentración en Latrun. Se pensó que era para evitar el juicio, ya que la reglamentación allí era más suave. Después de un tiempo se lo traslado de nuevo a la prisión donde tuvo un juicio militar. El abogado le pregunto como quería encarar el juicio, él contesto: “Quiero presentarme ante mis verdugos británicos, qué se titulan así mismos Jueces, como un soldado del Irgun sin mirar las consecuencias”. Los británicos le dieron la posibilidad de pedir una apelación, y el no lo hizo por dos razones:

Creía que era todo mentira para ir ganando tiempo

No quería firmar nada que reconociese la legalidad del gobierno Británico sobre Palestina.

En una carta previa a su ejecución le escribió a Menajem Beguin su comandante: “No olvidare la doctrina del “Gaon, Benadiv, Beajzar””

Desde su captura hasta sus últimas horas en reiteradas veces Gruner fue brutalmente golpeado y torturado

En sus últimos momentos, le pidieron a Dov Gruner que se parara para escuchar su sentencia, como decía la tradición británica. Dov se negó a la orden y fue golpeado. A las 2 AM, los prisioneros fueron despertados por una vos que entonaba el Hatikva y 5 minutos mas tarde ya había sido ahorcado.

Ese mismo día fueron ahorcados sus compañeros combatientes Mordechai Alkahi, Yechiel Dresner y Eliezer Kashani.

Anuncios