shoa.jpg A más de 60 años del Holocausto, todavía en el mundo, lamentablemente, existen habitantes que no aprendieron la lección. Cuestionan la veracidad del mismo y la matanza de millones de personas. Esta actitud es frecuente en los países árabes pero, principalmente, en los líderes de estas naciones. Ellos utilizan cualquier argumento para crear una imagen negativa de los judíos e Israel. No les interesa faltarle el respeto a la enorme cantidad de víctimas del genocidio del siglo XX. Estos ideales son transmitidos por los gobernantes a su población que vive desconociendo la realidad de ciertos hechos importantes de la historia.

Una de las prisioneras del ocultamiento y manipulación de la información fue Ayaan Hirsi Ali. Ella es una mujer adulta pero su adolescencia tuvo un suceso destacado a los 24 años. Recién a esa edad se enteró del fratricidio provocado por el régimen nazi. Fue criada en Arabia Saudita, estado en el cual ni siquiera se permite la entrada de hebreos como turistas. Allí, nunca fue notificada acerca de lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial. Por eso, conoció el Holocausto cuando residía en Ede (Holanda), en el instituto donde estudió. Cuenta que desde pequeña en su país natal sus profesores, su madre y los vecinos aseguraban que los judíos eran seres humanos despreciables, enemigos de los musulmanes cuyo objetivo era destruir el Islam. También, menciona que unos años más tarde cuando habitaba en Kenia se comentaba que eran responsables de la muerte de bebés y la epidemia del Sida.

Los culpables de estas paparruchadas y blasfemias son los líderes árabes que ensucian la mente de sus ciudadanos con mensajes agresivos y de odio hacia Israel. El sistema pedagógico de los estados de Medio Oriente está basado en generar odio de sus pobladores hacia los hebreos. En las tierras gobernadas por Ehud Olmert, ¿sucede algo similar?. En absoluto, la situación es heterogénea. La estructura educativa en estos territorios no posee vinculación con generar aversión hacia los musulmanes, de lo contrario no existiría la convivencia actual entre ambos pueblos. Entonces, teniendo en cuenta los detalles mencionados ¿Quiénes son los que desean la paz?, ¿son los árabes con sus pensamientos atroces?. Un hecho más para agregar son los libros escolares, recientemente realizado para la enseñanza de los alumnos palestinos, en los cuales no se hace referencia al genocidio del último siglo en el segundo conflicto bélico y además se añaden injurias contra los judíos.

Las posibilidades en la actualidad de que se origine un nuevo Holocausto continúan vigentes. Tal vez, pocos imaginan que ocurra un acontecimiento homogéneo. Sin embargo, mientras en este mundo permanezcan en el poder funcionarios que subestimen el fratricidio de la década del 40 el peligro no culminará, más allá de que sean minoría. Por eso, es necesario detenerlos urgentemente antes de sufrir las consecuencias. Es mejor prevenir que curar.

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