Queridos sobrevivientes, jóvenes autoridades y público en general.
Mir Zainen Do, Anajnu Po, Henos Aquí…
Nuestra presencia hoy se convierte en testimonio, es memoria y compromiso inquebrantable que se funde en pasado, presente y futuro. Es la respuesta al llamado de “la sangre derramada de nuestros hermanos que clama desde lo más profundo de la tierra” (Génesis 4,10). Es la lucha que podemos dar por un mundo más justo y humano, no olvido, ni perdón y nunca más.
Somos la última generación que pudo escuchar el testimonio directo de los sobrevivientes de los campos de la muerte, somos la primera generación que tendrá que educar sin ellos. Somos nosotros los responsables de continuar la memoria y los herederos de su historia, la que tendremos que transmitir para que la humanidad toda no repita el horror.
Pasaron 62 años de aquellos negros años de aniquilamiento y del exterminio de seis millones de nuestros hermanos. ¿Que aprendió la humanidad de la historia del genocidio?, ¿Qué aprendieron las naciones libres de Auschwitz?. ¿Qué actitudes políticas se adoptan para que no se repita la barbarie?.

Siglo XXI, una nueva amenaza letal es dirigida hacia de aquel pueblo que fue confinado a las cámaras de gas y al aniquilamiento en la Alemania nazi, esta vez sin trenes ni Ciclón B, la amenaza nuclear, el llamado a borrar al Estado Judío de Israel del mapa. ¿Dónde están las voces de los países libres cuando se llama a borrar a un país soberano y democrático del mapa bajo una bomba nuclear?,¿Dónde están las Naciones Unidas?, ¿Van a esconderse igual que en los tiempos de la Shoá, esperando que el monstruo asesino actúe y sea demasiado tarde para detenerlo?, ¿Qué se hace para combatir la negación de la Shoá, tienen los sobrevivientes y el pueblo judío que soportar en silencio tal vejación?, ¿La Shoá es un legado único del pueblo judío o la humanidad toda tendría que hacerse eco de ella?.

El antisemitismo no cesó, este último año vimos como salió de manera impune y ya sin vergüenza a las calles y paredes en la Argentina, también las universidades fueron invadidas por mensajes difamatorios contra Israel y el pueblo judío. Parece ser que este discurso comienza a afianzarse y cobrar legitimidad en ciertos sectores políticos y sociales, no podemos permanecer callados ni inactivos. Es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde. Actuar con medidas políticas, legales, educativas bien claras. El odio no construye, no permitamos que nuestra sociedad se base en la discriminación y xenofobia, que estos discursos encuentren nuevos socios y logren imponerse por sobre los de la democracia y coexistencia pacifica de la cual fuimos ejemplo.

Ya lo dijo el escritor, premio Nobel de la Paz Elie Wiesel: “Pensé que el antisemitismo había muerto en Auschwitz. Luego me di cuenta de que solo los judíos murieron allí”.

Es preocupante ver que lideres políticos y sociales de este continente hayan viajado a abrazar al Hitler del Siglo XXI, el Presidente de la República Islámica de Irán. Esta es una ofensa innecesaria al Estado Argentino que intenta por medio del pedido de la captura internacional encontrar a los autores materiales e intelectuales del Atentado a la Embajada de Israel y a la sede de la Amia-Daia. Nos ofende en tanto argentinos y judíos. No podemos aceptar ambigüedades, ni desviar la mirada a otro lado, debemos ser claros, enérgicos y categóricos frente a estos hechos y condenarlos.

Ahmadinejad intenta reivindicar a Hitler no por lo que enuncia que no hizo, sino por lo que sabe que hizo y que el mismo pretende emular como ya lo anunció. La humanidad toda esta en peligro por eso aquí no nos podemos permitir dudar ni jugar a dos puntas, el mensaje tiene que ser claro y único de rechazo a los nuevos nazis del siglo XXI y sus complacientes socios que abrazan o callan.

Mordejai Anilevich, Comandante de la Rebelión Judía en el Ghetto de Varsovia escribió en su ultima carta del 23 de Abril de 1943: “Benditos seais vosotros que estáis afuera, puede que suceda un milagro y que algún día nos encontremos. Lo dudo, lo dudo mucho. La última aspiración de mi vida se ha cumplido, la autodefensa judía es ya un hecho. La resistencia judía se ha cumplido. Me despido de ti querido, feliz de mí que he sido uno de los primeros combatientes judíos del ghetto”.

Hoy como jóvenes judíos no tenemos que luchar en los ghettos como aquellos heroicos jóvenes de los movimientos juveniles sionistas partisanos, nuestra lucha es contra el olvido y la impunidad, es a favor de la memoria y la justicia. Es en contra de todo lo que destruye y a favor de la vida. Nuestras armas son la educación y la movilización, la acción militante de una juventud comprometida con los valores de un legado que trasciende los tiempos. Ese es nuestro objetivo ser la vanguardia que hoy luche con los pies en el presente siendo herederos de un pasado y mirando hacia el futuro.

Mir Zainen Do, Anajnu Po, Henos aquí, hoy y siempre.

Alejandro Arcuschin
Consejo Juvenil Sionista Argentino
19/04/07

Fuente: http://www.itongadol.com.ar

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