junio 2007


AJN/AFP.- En un comunicado el nuevo presidente del CJE, Viatcheslav Moshe Kantor, pidió a las autoridades venezolanas que “hagan más esfuerzos para garantizar la seguridad de la comunidad judía local y actúen eficazmente para frenar los actos antisemitas y xenófobos en el país”.

El Congreso Judío Europeo (CJE) instó el viernes al gobierno y al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a garantizar la seguridad de la comunidad judía frente al aumento del antisemitismo en este país de América Latina, reseñó AFP.

En un comunicado el nuevo presidente del CJE, Viatcheslav Moshe Kantor, pidió a las autoridades venezolanas que “hagan más esfuerzos para garantizar la seguridad de la comunidad judía local y actúen eficazmente para frenar los actos antisemitas y xenófobos en el país”.

La comunidad judía en Venezuela está compuesta por unas 15.000 personas.

En un reciente informe sobre la situación de los judíos en el mundo, el CJE registró varios incidentes antisemitas en este país latinoamericano, y consideró que esta actitud anti-judía que late “en la sociedad venezolana procede del propio Chávez, que culpa generalmente a los judíos y/o al gobierno israelí cuando se refiere a injusticias históricas o contemporáneas”.

Además, en este informe del CJE se subrayaron los “fuertes vínculos de Venezuela con Irán y el mundo árabe, debido a su condición de país productor de petróleo, algo que influencia la actitud del gobierno de Chávez frente al conflicto en Oriente Medio y frente a los judíos” en general.
eluniversal

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El líder del Likud Biniamin Netaniahu negó que vaya a aceptar el puesto de Ministro de Economía en el gobierno del Primer mInistro Olmert.

Tras rumores por el encuentro del Primer Ministro Ehud Olmert y el líder del Likud Biniamin Netaniahu, se especuló que el ex Ministro de Economía ocuparía el puesto nuevamente abriendo el camino para que el Likud se sume al gobierno.

Fuente: El Reloj

paintsil.jpg Se jugaba la Copa del Mundo de fútbol de Alemania 2006. La selección de Ghana participaba, históricamente, por primera vez en este torneo. Luego de finalizado uno de sus partidos, un jugador de este equipo flameó, sorpresivamente, durante varios segundos una bandera israelí. El futbolista es John Pantsil, quien no disimuló ante miles de aficionados su simpatía por la nación judía ya que jugó en Hapoel Tel Aviv y Macabbi de la misma ciudad.

Era un momento muy complicado para los hebreos debido a la guerra con Hezbolla. Y cuando había parte del universo que criticaba injustamente la actitud defensiva del gobierno de Olmert frente a las continuas provocaciones de su enemigo, el hombre africano, valientemente, mostró un comportamiento solidario con Israel. Este gesto, era de una forma de agradecimiento por el cariño brindado por la sociedad durante su estadía en Medio Oriente.

Un año después pocos recordarán este hecho. Es una anécdota más del mundial. Pero, hay algunos funcionarios que parecen que no lo olvidaron. Claro, estos dirigentes provienen de los estados árabes. Este detalle a ellos no se les puede escapar. Siempre rememorarán a personas que apoyen a su rival diplomático y si existe la posibilidad encontrarán el momento para vengarse. El viernes 28 de junio la selección de Ghana enfrentará, como visitante, en un cotejo amistoso a Irán. A los ciudadanos de la nación mencionada enseguida se les encendió la lamparita y se les cruzó por la cabeza aquel futbolista que había exhibido la bandera del Maguén David en Alemania y las amenazas no se demoraron: “algunos periodistas me comentaron que los iraníes se entusiasmaron con la idea de que yo juegue ante ellos porque es una excelente oportunidad para vengarse de mi en el campo de juego y afuera”, afirma John. “Recibí amenazas contra mi vida”, agrega el africano.

En el 2006, tras el gesto a favor de los hebreos, los árabes acusaron al futbolista de “espía”. Ahora, el jugador espera regresar sano a su casa.

por Daniel Pipes
La Razón
26. Junio 2007
http://es.danielpipes.org/article/4669

Original en Inglés: Two Palestines, Anyone?

La victoria de Hamas sobre Fatah en Gaza el 14 de junio tiene gran importancia para los palestinos, para el movimiento islamista, y para los Estados Unidos. Tiene menos relevancia para Israel.

Es probable que las tensiones Hamas-Fatah continúen y con ellas, la separación West Bank-Gaza. La emersión de dos entidades rivales, el “Hamastán” y “Fatahlandia”, culmina una rivalidad sumergida mucho tiempo; observadas las tendencias divisorias de las dos regiones en el 2001, Jonathan Schanzer predecía que “no sería en absoluto sorprendente” que la Autoridad Palestina (AP) se dividiese geográficamente. Los sucesos posteriores las separaron realmente:

  • La anarquía palestina que se inició a comienzo de 2004 vomitó clanes y caciques militares criminales.
  • La muerte de Yasser Arafat en noviembre de 2004 eliminaba la figura trascendentalmente perversa que en solitario supo unir las dos regiones.
  • La retirada de Israel de Gaza a mediados de 2005 privó a Gaza de su antes elemento estabilizador.
  • La victoria de Hamas en las elecciones de la AP de enero de 2006 proporcionó una plaza fuerte desde la que desafiar a Fatah.

Suponiendo que Fatah permanezca a cargo del West Bank (donde está deteniendo a 1.500 operativos de Hamas), dos facciones rivales reemplazarían a una Autoridad Palestina única. Teniendo en cuenta la naturaleza expeditiva del nacionalismo palestino y sus orígenes recientes (concretamente se remonta a 1920) esta bifurcación tiene potencialmente gran importancia. Como he observado, siendo el palestinismo tan superficial, podría “llegar a un final, quizá con tanta rapidez como fue iniciado”. Las afiliaciones alternativas incluyen el pan-Islam, el nacionalismo pan-árabe, Egipto, Jordania, o tribus y clanes.

Internacionalmente, que Fatah y Hamas se enzarcen en crímenes de guerra entre sí revienta otro mito supino de la política moderna – el victimismo palestino. Además, mientras dos “Palestinas” se debaten por el control (digamos, del escaño de la OLP en las Naciones Unidas), perjudican a otro segundo mito – el del estado palestino. “Los palestinos se han aproximado a poner por su cuenta el último clavo del ataúd de la causa palestina”, observa el ministro saudí de exteriores Saud al-Faisal. Un periodista palestino observa con sarcasmo, “La solución de los dos estados ha funcionado por fin”.

En contraste, el movimiento islamista gana. Establecer una fortaleza en la Franja de Garza le concede un puesto avanzado de expansión en el corazón de Oriente Medio, desde el que infiltrarse en Egipto, Israel o el West Bank. El triunfo de Hamas también ofrece respaldo anímico psicológico a los islamistas globalmente. Por el mismo motivo, representa una señal de derrota occidental en la “guerra contra el terror”, evidenciando de manera abrumadora la política de desconexión unilateral sin escrúpulos y de miras cortas de Ariel Sharon tanto como la impetuosa prisa de la administración Bush por celebrar elecciones.

En cuanto a Israel, afronta la misma amenaza existencial que antes. Aprovecha el práctico aislamiento de Hamas en Occidente, un movimiento palestino fracturado, y tener una única posición a la que remitirse en Gaza. Asimismo, se beneficia de un enemigo abierto en sus intenciones de erradicar al estado judío, en lugar de disimular, como Fatah. (Fatah habla de Jerusalén mientras mata israelíes, Hamas mata israelíes sin negociaciones; Fatah no es moderado, sino sibilino, y Hamas es ideológico). Pero Israel pierde cuando el fervor, la disciplina y la consistencia a rajatabla del islam totalitario reemplaza a los vaivenes arafatianos incoherentes de Fatah.

Las diferencias Fatah-Hamas conciernen a personal, enfoque y táctica. Comparten aliados y objetivos. Teherán arma tanto a Hamas como a Fatah. Los terroristas “moderados” de Fatah y los terroristas malos de Hamas inculcan igualmente a los niños un bárbaro credo de “martirio”. Ambos están de acuerdo en eliminar al estado judío. Ninguno de los dos muestra un mapa con el Israel presente, o ni siquiera con Tel Aviv.

La disposición de Fatah a librar un juego diplomático fraudulento ha engañado a los vagos y sugestionables occidentales, incluyendo a los israelíes, para que apuesten por él. La locura más reciente fue la decisión de Washington de escuchar a Keith Dayton y enviar a Fatah 59 millones de dólares en ayuda militar para combatir a Hamas – una propuesta que demostró ser aún más demencial cuando Hamas incautó inmediatamente ese armamento para uso propio.

Tal vez uno de estos días los discapacitados autistas del “proceso de paz” observen la retahíla de desastres que han logrado sus obras. En lugar de trabajar por devolver a Fatah y Jerusalén a la mesa de negociaciones, podrían intentar centrarse en un cambio sincero de opinión entre el casi 80% de los palestinos, los que aún pretenden deshacer el resultado de la guerra de 1948-49 destruyendo el sionismo y construyendo el estado árabe número 22 sobre los escombros de Israel.

Ehud Barak, el recién estrenado ministro de defensa de Israel, planea presuntamente atacar a Hamas en cuestión de semanas; pero si Jerusalén sigue reflotando a un Fatah corrupto obsesionado con la anexión de todo el territorio (al cual el Primer Ministro Ehud Olmert acaba de llamar “su socio”), ello solamente incrementa las probabilidades de que el Hamastán incorpore eventualmente también el West Bank.

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 Por su interés informativo reproduzco íntegramente el manifiesto de la concentración convocada por la Federación de Comunidades Judías de España y la Asociación Solidaridad España-Israel frente a la Embajada de la dictadura islamofascista iraní, el miércoles 27 a las 19.00 horas.

Los aquí reunidos queremos expresar nuestro apoyo al estado y al pueblo de Israel ante la nueva amenaza del Presidente de Irán en la que afirma que “ha empezado la cuenta atrás” para la destrucción de Israel. Consideramos que todos los países tienen derecho a vivir en paz.

La amenaza del régimen iraní acentúa las dudas de la comunidad internacional sobre la naturaleza pacífica de su programa nuclear, un programa que, de acuerdo a las NacionesUnidas, viola el Tratado de No Proliferación.

La comunidad internacional y la opinión pública española deben condenar sin paliativos la amenaza del Presidente de Irán, un líder fanático y teocrático, de cuya intolerancia es también víctima el pueblo iraní. El llamamiento del mandatario iraní es, además, un aliento a quienes practican el terrorismo. Sólo con la firmeza y la determinación de todos los que creemos en la paz y la libertad podremos hacer frente a los extremistas.

La amenaza de destruir un país miembro de la ONU por parte de un jefe de estado es contraria a la Carta de las propias Naciones Unidas. Hacemos un llamamiento a la Comunidad Internacional para que frene el programa nuclear de Irán, para que condene de forma clara e inequívoca la amenaza de destruir Israel, para que exija el cumplimiento de los derechos humanos en Irán.

En este sentido queremos hacer público nuestro reconocimiento por la rápida reacción del gobierno español condenando la agresión del Presidente de Irán contra Israel, y le instamos a seguir esta línea de firmeza en el futuro.

Ante las amenazas del Presidente de Irán, nosotros proclamamos el derecho de Israel a existir y manifestamos nuestros deseos de paz para todos. Ante la amenaza de destrucción, hoy, todos somos Israel. Por la libertad, los derechos humanos y la democracia en Irán.

A esta concentración se adhieren:

Associació Ciutadans de Catalunya. Comunidad Judía de Madrid (CJM). Centro de Estudios Judeo-Cristianos (CEJC). Acción para la Concordia en Oriente Medio (ACOM). Unescocat (Centre UNESCO de Catalunya). Confederación Española de Lesbianas, Gays , Bisexuales y Transexuales (COLEGAS). Partido Verde Para Derechos y Libertades de las Minorías Sexuales. Shalom – Sefarad. Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén. Centro Internacional Cristiano-Sionista. KKL – España. Federacion Panafricanista de las Comunidades Negras de España. Comunidad Israelita del Principado de Asturias. Centro de Documentación y Estudios Moisés de León. Asociación Cultural Hebraica. Comunidad Israelita de Barcelona (CIB). Asociacion Amistad Hispano Israeli. Unión de Estudiantes Judíos de Catalunya. Comunidad Judía de Illes Balears. Judíos Universitarios de España (JUE). Amistad Judeo Aragonesa (AJA). Associació de Relacions Culturals Catalunya-Israel (A.R.C.C.I.). Comunidad Judía Bet Shalom de Cataluña. Asociación Galega de Amizade con Israel. Fundación Sefarad Beitenu. Oneg shabat. Bet-El. OLEI Forum España. Centro Israeli para las Comunidades Iberoamericanas (CICLA). Amistad Judeo-Cristiana de Valencia. Diálogo Europeo. Bnai Brith de España. Instituto de Cultura Alicante-Israel. CEMI. Arca-Llegat Jueu de Palma de Mallorca. Vecinos de Paz (Berriozar). Amistad Judeo-Cristiana de Valencia. TZ. Grupo de Estudios Estratégicos (GEES). Plataforma Universitaria: Profesores por la Libertad. Iglesia Evangélica Betel de la ciudad de Manresa. PeriodistaDigital.com. Unión Democrática de Estudiantes (UDE). Povesham.com, Mucho más que actualidad israelí. Ciudadanía Democrática. Entesa Judeo-Cristiana de Catalunya. UDE, Asociación Liberal de Madrid. Unión Democratica Estudiantil, Asociación Liberal de la Carlos III. Fernando Savater (Filósofo). Alfons López Tena (Vocal del Consejo General del Poder Judicial). Juan José Laborda. (Senador PSOE). Carles Campuzano (Diputado CIU). Rosa Nuria Aleixandre (Senadora CIU). Rosa Maria Bonàs (Diputada ERC) Vicenç Villatoro (Escritor y periodista). Prof. Joan B. Culla (Historiador). Carles Duarte (Poeta y lingüista). Pilar Rahola (Escritora y periodista). Rosa Montero (Escritora y Periodista). Alfonso Rojo (Periodista). Diego Carcedo (Escritor y periodista). Reyes Mate (Filósofo). Julia Escobar. Daniel Sirera (Diputado PP). Ernesto Ladrón de Guevara López de Arbina. Marc Guerrero i Tarragó (Coordinador general de Relaciones Internacionales CDC). Mercè Pigem (Diputada CIU) . Pedro Gómez-Valadés . Andy Faur (Director para América Latina – Organización Sionista Mundial) . Eric Domínguez. Raquel Israel. Mª Jesús Arocena Pabolleta. Prof. Víctor Urruela. Prof. Asier Urruela. Prof. Gotzone Mora. Horacio Vázquez-Rial (Escritor). Juan Antonio Fernández Torrent. Marta Pessarrodona (Poetisa y escritora). Pedro-Jesús Díaz-Portales Gómez. Tomás L. Poveda. Ángela Vallvey Arévalo (Periodista y escritora). Carmen López Alonso (Politóloga). Roxana Levinson. Agustí Colomines (Unescocat). Sara Finkelsztein. Alfredo Conde (Escritor). Natan y Leah Pellicer Bisquert. Álvaro Vermoet Hidalgo (Consejero del Consejo Escolar del Estado). Noemí Serra (Profesora). Josep Montsech. Rubèn Novoa i Arranz (Conseller Nacional de la Joventut Nacionalista de Catalunya). Jaime Fuster. Javier Neira (Periodista). Francisco de la Fuente. José Manuel Pérez-Prendes Muñoz Arraco (Catedrático). Casimiro Somalo (Periodista). Josep Maria Martínez. Mª Teresa Olivier Ferrer y Raúl Molano Iglesias. José María Marco. Sultana Wahnón (Profesora). Sergi Pol Sardà. Pilar Romeu (Editora). Encaarna Sesma Vea. Florentino Portero (Analista Político).

Extraído de: http://herutx.blogspot.com

El líder de la oposición, Biniamín Netanyahu (Likud), dijo hoy que la propuesta del primer ministro de liberar a 250 presos del Fatah “es un mensajé erróneo que no fortalecerá a la Autoridad Palestina y sólo la debilitará. Es un error, no creo que sea útil, y debilitará a Abu Mazen. Darles rifles y liberar presos es un error”.
En la convención de la Agencia judía en Jerusalem, Netanyahu se negó a intervenir en la discusión por el tema del soldado secuestrado Guilad Shalit, y a Ehud Goldwasser, y Eldad Reguev, secuestrados por Hezbollah. “Cuando fui primer ministro mantuve negociaciones y por eso estoy conciente de lo delicado del tema.

Con respecto al lanzamiento de misiles Kassam contra Sderot y sus alrededores dijo Netanyahu que el gobierno debe transmitir un mensaje enérgico al Hamás en respuesta. “Debemos transmitir un mensaje al Hamás de que cobraremos el precio, y que no les conviene estar en una situación en la que cobremos ese precio. El gobierno no lo hace, y por eso pasa lo que pasa”, dijo.
A pesar de las últimas versiones sobre la presunta incorporación del Likud al gobierno y la formación de un gobierno de unidad nacional, Netanyahu fue claro: “No nos incorporaremos al gobierno debido a que actúa de un modo perjudicial, ha demostrado que no tiene ni visión ni capacidad”.
En la coalición apoyan a Olmert
En cambio, en la bancada del premier Ehud Olmert apoyan las medidas que anunciara ayer luego de la cumbre cuatripartita en Sharm El Sheik. El titular de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa, diputado Tzaji Hanegbi, dijo al sitio Ynet que “dado que en la lista no hay presos con sangre en las manos, no veo nada censurable en la decisión del primer ministro”.
El ministro de Bienestar Social, Itzjak Herzog, dijo por su parte que no intervendrá en los actos del gobierno en el contexto de este asunto. “No es correcto que los ministros se inmiscuyan en el tema de Guilad Shalit”, para no provocar daños. No obstante, expresó apoyo a la propuesta del primer ministro de liberar presos. “Nuestro rol en este momento es hacer todo lo que haga falta para fortalecer a la coalición moderada y aislar a la extremista”. Según él, el Hamás se encuentra en un proceso de aislamiento y a la defensiva.

Fuente: Povesham

Por Horacio Vázquez-Rial

La respuesta está en el currículum del personaje. La extraordinaria labor de pesca de altura con anzuelo en los procelosos mares de internet que realiza y distribuye a algunos corresponsales Mayka García me ha facilitado la labor de exhumación de todas esas cosas que sucedieron hace cuatro días pero que nadie parece recordar. El grueso de la información que expongo a continuación procede de Discover the Networks, página que recomiendo.

La primera cosa que no solemos evocar es el origen del nombre de Abú Mazen, nombre de guerra, en el sentido estricto de la expresión, de Mahmud Abbás, nacido en Safed, bajo el mandato británico en Palestina, en 1935. Tras la fundación del Estado de Israel y de la ocupación del resto de las antiguas posesiones inglesas por Jordania y Egipto, Abbás estudió leyes en El Cairo y después se mudó a Moscú para continuar su formación, que culminó años después con una tesis doctoral de carácter más que negacionista, posteriormente publicada en forma de libro con el revelador título The Other Side: The Secret Relations between Nazism and the Leadership of the Zionist Movement (El otro lado: las relaciones secretas entre el nazismo y la dirección del movimiento sionista). ¿Hay que confiar en el autor de libro tal, tan afín al pensamiento de Ahmadineyad?

Con el apoyo de los soviéticos, se reunió en Qatar a mediados de los años 50, cuando él contaba 20, con un grupo de militantes palestinos en la clandestinidad. De ese encuentro surgió el movimiento que desembocaría en la OLP y en la corriente interna que, en 1957, tomaría el nombre de Fatah. Sus estrechos vínculos con Yaser Arafat datan de esa época.

Recordemos que el hecho de que su tesis versara sobre una cuestión tan querida a la judeofobia nazi no podía ser casual, como no podía serlo su unión con el sobrino del Gran Muftí de Jerusalem Al Huseini. No obstante, estableció lazos, a lo largo de las décadas de 1960 y 1970, con organizaciones y personas de la izquierda israelí, de la izquierda de la diáspora judía y de movimientos pacifistas, controlados casi absolutamente en aquella época por la URSS. Se dice que, gracias a esos contactos, fue una de las piezas clave de los acuerdos de Oslo de 1993; de hecho, acompañó a Arafat a la Casa Blanca cuando éste acudió a firmarlos.

Siempre acompañó a Arafat, en la paz como en la guerra. Estuvo en Oslo y en Washington, sí, pero antes de eso había estado en la organización de la masacre de las Olimpiadas de Múnich, en la que murieron once atletas israelíes. Es el cerebro fáctico de la operación, Mohamed Daoud Oudeh, quien sostiene que Abbás estaba detrás de Abú Nidal en Setiembre Negro, la etiqueta pública de entonces. No está de más recordar que Abú Nidal se llamaba en realidad Sabri al Banna y era familia de Hassán al Banna –fundador de los Hermanos Musulmanes y abuelo, a su vez, de Tariq Ramadán, ese señor al que se recibe en la Fundación Atman con honores de prócer intelectual–, además de amigo de Al Huseini, el tío de Arafat. ¿Hay que confiar en el hombre que da las órdenes en esa familia, el visir de esa corte?

La alabada moderación de Abú Mazen no es tal. Mucha gente cree aún que se opuso a la Intifada, pero en marzo de 2003, ya como primer ministro de la ANP, declaró a un periódico árabe de Londres, el Asharq al Awsat: “La Intifada debe continuar, y el pueblo palestino tiene derecho a resistir y a emplear todos los medios posibles para defender su presencia y existencia”.

Lo cierto es que, como primer ministro y como presidente, incumplió tanto los Acuerdos de Oslo como la Hoja de Ruta. Desde la muerte de Arafat, Mahmud Abbás viene hablando de la importancia de “implementar los principios” del líder desaparecido; ha hecho públicos elogios de Hezbolá, afirmando que es “una fuente de orgullo y un ejemplo” para la “resistencia árabe”; ha calificado de “bárbara carnicería” la muerte de cuatro terroristas palestinos cogidos con las manos en la masa por el ejército israelí, y su traición a los acuerdos de Oslo y a la Hoja de Ruta ha pasado siempre por la idea de que “Israel llama terroristas” a quienes en realidad son “combatientes” palestinos “en lucha por la libertad”. “Alá ama al mártir”, ha afirmado. ¿Hay que confiar en un promotor del martirio?

Siempre acompañó a Arafat, en la paz como en la guerra, pero tampoco para él fue hombre de fiar. El rais lo designó primer ministro a regañadientes porque, al cabo de incontables desplantes y retrocesos de última hora, que culminaron en su negativa radical a aceptar ninguna de las condiciones propuestas por Barak y Clinton, ni Israel ni Estados Unidos querían negociar con él.

Abú Mazen, durante todo su desempeño como primer ministro, sostuvo constantes luchas por el poder real con Arafat. En setiembre de 2003, a sólo seis meses de haber jurado el cargo, dimitió por no poder gobernar con la oposición de Arafat y de líderes de otros movimientos, como Hamás y la Yihad Islámica, y por no poder controlar los servicios de seguridad palestinos. Dio paso a Ahmed Qurei, y tuvo que esperar a la muerte de su antiguo jefe y amigo (¿?) para volver a la carrera por el poder. ¿Hay que confiar en un tipo en el que ni siquiera ese traidor natural que era Arafat podía confiar, aunque fuesen tal para cual?

La campaña presidencial de Abú Mazen, en 2005, fue radicalmente antiisraelí, llena de menciones al “enemigo sionista” y a “las almas de los mártires”, y cuando ganó las elecciones dedicó su victoria al “hermano mártir” Arafat (¿pero cuándo fue mártir ese hombre?) y declaró: “La pequeña yihad ha terminado, ahora comienza la gran yihad”.

Tres meses más tarde, en marzo de 2005, invitó a dirigentes de Hamás, la Yihad Islámica y el Frente Popular por la Liberación de Palestina, todos con base en Damasco, a trasladar sus cuarteles a Gaza y unirse a la OLP en un Gobierno de coalición tan pronto como Israel completara la desconexión. Eso sucedió en agosto del mismo año, cinco meses después, y Abú Mazen dijo entonces:

Debemos recordar que todos nuestros logros son resultado del sacrificio de los mártires (…) Este paso será seguido por posteriores retiradas de Cisjordania y Jerusalem (…) Continuaremos (…) hasta que no quede un solo palestino en las cárceles israelíes.

En diciembre, Abú Mazen aprobó una ley por la que se autorizaba el pago de 2.200 dólares a las familias de los mártires, en su mayoría terroristas suicidas. ¿Hay que confiar en un tipo que promueve el “martirio” pagando a las familias de los suicidas?

A comienzos de 2007, cuando los conflictos con Hamás y los demás grupos islámicos llegaron a un punto crítico, no llamó a una política diferente, y mucho menos a una política de Estado distinta del alqaedismo reinante, sino que convocó a la unidad: “Debemos dejar de lado nuestras luchas internas y alzar nuestros rifles contra la ocupación israelí”. “Debemos unir la sangre de Hamás y la de Fatah contra Israel, como hemos hecho desde el comienzo de la Intifada”.

En febrero de 2007 se firmó el acuerdo de unión de Fatah y Hamás: “Las dos únicas opciones que tenía eran la guerra civil o la unidad nacional, y he elegido la segunda”, afirmó. La guerra civil ya está ahí, y es el dúo Ahamadineyad-Ben Laden el que financia y el que alienta a Fatah al Islam.

Sus relaciones con Ahmadineyad parecen ser excelentes. No caben dudas acerca de su postura respecto de Israel, aunque por razones tácticas haya dado el paso de reconocer formalmente el Estado: la voluntad de hacerlo desaparecer del mapa es un reconocimiento de existencia, de modo que no es del todo relevante, según convenga, que se lo protocolice. ¿Hay que confiar en un sujeto que te dice: “Usted existe, pero yo me propongo hacerlo desaparecer”?

No. No se puede confiar en Abú Mazen. Lo único que lo enfrenta a Hamás y al resto de las organizaciones islámicas radicales es el poder. No los objetivos, que son los mismos para todos desde hace décadas, sino quién manda. Quién manda por debajo de Ahmadineyad y Al Asad, o, para ser más precisos, porque esos dos son personajes circunstanciales, de Irán y Siria. Quién manda en Palestina, apenas un peón en el gran juego islámico.

Fuente: Libertad Digital

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