CIUDAD DE GAZA.- Al cabo de 48 horas de una feroz ofensiva, el grupo terrorista Hamas quedó ayer a un paso de apoderarse del control absoluto de la Franja de Gaza, donde tomó casi la totalidad de los puestos y edificios de seguridad que estaban en manos del movimiento rival, Al-Fatah, cuyos últimos combatientes debieron atrincherarse en dos cuarteles situados en la capital de la franja.

En una sangrienta jornada en la que murieron por lo menos 23 personas en los combates, el presidente palestino, Mahmoud Abbas, y el premier Ismail Haniyeh realizaron un llamado conjunto a la calma, que no logró disipar la gran inquietud de la comunidad internacional, que ayer estudiaba la posibilidad de desplegar una fuerza multinacional para detener el conflicto.

Los islamistas de Hamas, mejor entrenados y más motivados que los efectivos de los organismos de seguridad palestinos y los desorganizados milicianos rivales, completaron con éxito la ocupación de los cuarteles generales de Al-Fatah, en el norte de Gaza, y de las principales rutas de la franja.

“Parece casi un Estado de Hamas”, describió un palestino que pudo recorrer la zona norte de la franja.

En el puesto fronterizo de Rafah, que separa a Gaza de Egipto, la ofensiva de Hamas fue tan intensa que 40 agentes de seguridad de Al-Fatah saltaron la cerca de seguridad y huyeron al país vecino, según la policía egipcia. “¿Qué puedo decir? Es una caída, el colapso”, reconoció el coronel Nasser Khaldi, comandante policial de Rafah.

“Nuestro objetivo son los aparatos de seguridad, estén donde estén”, explicó uno de los líderes militares de Hamas.

Una de las principales victorias del grupo terrorista fue la toma de Khan Yunis, una población estratégica situada en el sur de la franja. La ofensiva de Hamas alcanzó también uno de los principales edificios de los servicios inteligencia -leales a Al-Fatah- y las oficinas presidenciales de la ciudad de Gaza.

Al cierre de esta edición, Hamas concentraba sus fuerzas para una ofensiva final contra los últimos hombres de Al-Fatah aún en combate, en la capital de Gaza, donde los habitantes de la ciudad debieron quedarse encerrados en sus casas para evitar las balas y las granadas que llovían por todos lados.

Sitio

Según fuentes de la presidencia palestina, alrededor de 2000 milicianos de Hamas sitiaban en la ciudad de Gaza dos importantes cuarteles de Al-Fatah, cuyos activistas ahí encerrados criticaron al presidente Abbas por creer que los abandonó sin instrucciones ni respaldo alguno en el medio de la lucha.

Ante el acelerado avance de Hamas, uno de los principales asesores de Abbas sentenció: “Perdimos Gaza”.

La táctica del grupo terrorista, que le permitió apoderarse por la fuerza de casi toda la Franja de Gaza, vino acompañada de un ultimátum a las fuerzas de Al-Fatah, a las que dieron 48 horas para que depongan las armas.

El presidente Abbas advirtió que Gaza puede “hundirse” si continúan los enfrentamientos, y pidió al líder de Hamas exiliado en Siria, Jaled al-Mashal, que ponga fin a la violencia.

“Si no cesan los combates, creo que la Franja de Gaza se hundirá”, declaró Abbas desde Ramallah, en Cisjordania, un territorio que se había mantenido alejado de la violencia hasta ayer, cuando estallaron enfrentamientos entre activistas de Hamas y de Al-Fatah en Nablus.

Tras otra trágica jornada en Medio Oriente, donde murieron más de 70 personas en enfrentamientos desde el sábado pasado, Abbas y el premier Haniyeh, principales referentes de Al-Fatah y de Hamas, respectivamente, emitieron un comunicado conjunto para que cese la violencia.

El texto insta a sus agrupaciones a cesar las hostilidades, reanudar el diálogo y respetar el acuerdo de La Meca de febrero, que allanó el camino para la formación del gobierno de unidad, que se encuentra al borde del colapso desde el repentino recrudecimiento del conflicto y la retirada de los ministros de Al-Fatah anteayer.

Desde la victoria electoral de Hamas, en enero del año pasado, la lucha entre las facciones palestinas -enfrentadas ideológicamente y por el control de las fuerzas de seguridad- creció progresivamente hasta esta semana, que alcanzó su punto culminante.

La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos canceló temporalmente sus operaciones en Gaza, tras la muerte de dos de sus trabajadores en enfrentamientos. Por motivos de seguridad, la Unión Europea también suspendió los programas de ayuda comunitaria a los palestinos.

La gravedad de la situación provocó gran inquietud en la comunidad internacional, y las principales potencias occidentales expresaron su preocupación. Desde Washington, el vocero de la Casa Blanca dijo que los palestinos “tendrán que ver qué sendero quieren seguir: el sendero hacia dos Estados viviendo pacíficamente [Israel y Palestina] o esta especie de caos”.

Fuente: La Nación        Agencias AP, AFP, EFE, DPA y Reuters

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