Fuente: Radio Jai

Representantes de la comunidad judía en el país expresaron su “rechazo y vergüenza” ante una nueva visita al país, este lunes, del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien mantiene fuertes lazos políticos con Irán, país sindicado como responsable del ataque contra la AMIA en 1994.

Entrevista a Ángel Schindel, vicepresidente de la DAIA
Ángel Schindel, vicepresidente de la DAIA, expresó su preocupación por los vínculos que Chávez posee con Teherán y la posibilidad de que esas relaciones sean propicias para que terroristas arriben a la región.

“Nos debe preocupar que la cercanía del régimen fundamentalista de Irán pueda tener consecuencias negativas para América Latina”, manifestó Schindel y advirtió que esos vínculos estrechos “puede haber infiltraciones de terroristas a América Latina”.

Además, el dirigente de la DAIA indicó su deseo de que nuestro país rompa relaciones con el régimen iraní, teniendo en cuenta la vinculación que ese país tuvo en voladura de la AMIA, según consta en la investigación judicial: “Nos gustaría que la Argentina no mantenga relaciones económicas con Irán”.

Por su parte, Sergio Burstein, miembro de la asociación “Familiares y Amigos de las Víctimas del atentado a la AMIA”, expresó: “Me produce rechazo, vergüenza ajena” la visita de Chávez.

Según consignó la Agencia Judía de Noticias, Burstein recordó que el mandatario venezolano “apoya totalmente la política de Irán, que postula la eliminación del Estado de Israel, niega la Shoá y se opone a que vengan a declarar al país los ex funcionarios gubernamentales que solicitó la Unidad Fiscal que investiga el atentado a la AMIA”.

“No puedo separar los negocios de la sangre de más de 100 personas que en la Argentina fallecieron en los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA, y tampoco tengo la capacidad de entender que se puedan hacer negocios con quien convalida los dichos de Irán”, afirmó Burstein.

El vicepresidente de la DAIA, Angel Schindel, expresó en tanto su “preocupación” por las posturas que asume Chávez “con respecto a Israel y la situación en Medio Oriente”.

“La ruta aérea que une Teherán, Damasco y Caracas podría potenciar la penetración ideológica del terrorismo fundamentalista, apoyado por el gobierno iraní, en la región, que, de producirse, será muy negativa”, advirtió Schindel.

Una agenda económica y financiera
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, buscará afianzar su posición de socio estratégico en una nueva visita al país, en medio de anuncios de inversión en el sector energético y la adquisición de bonos argentinos.

Durante su estadía, Chávez se reunirá con el presidente Néstor Kirchner para concretar un proyecto para la construcción de una planta regasificadora y anunciar la compra de bonos de la deuda estatal por 1000 millones de dólares.

Así, en medio de los problemas energéticos, el jefe de Estado venezolano renovará sus elogios hacia la administración de Kirchner y su fervor hacia el país, en busca de reforzar su alianza estratégica entre ambas administraciones.

Según revelaron a DyN altas fuentes oficiales, Argentina pretende cerrar este entendimiento con Venezuela para avanzar en la construcción de una planta regasificadora que aportará al sistema unos 10 millones de metros cúbicos diarios.

El emprendimiento será financiado en su mayoría por Venezuela y contará con una participación minoritaria de la empresa estatal Enarsa.

Por otra parte, Chávez ratificará la compra de bonos por un valor de u$s1.000 millones, de los cuales 500 millones serán adquiridos en una primera etapa y luego dos fases sucesivas hasta fin de año de 250 millones de dólares.

En los últimos dos años, el gobierno venezolano ya destinó u$s4.200 millones a la compra de bonos argentinos, aunque ya se desprendió de parte de ellos.

Desde el comienzo del actual gobierno, el venezolano impuso en sus numerosas visitas al país su alto perfil público, que provocó tanto fervientes halagos como fuertes críticas.

En su último viaje a Buenos Aires, a principios de marzo, Chávez encabezó un masivo acto “antiimperialista” en el estadio porteño de Ferrocarril Oeste para repudiar la política del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

En otro plano, firmó con Kirchner una serie de convenios destinados principalmente al incremento de la cooperación en materia de explotación y exploración de gas.

El año pasado, Chávez juró por tercera vez como presidente, tras alcanzar un arrasador porcentaje en las últimas elecciones, y logró así proyectar su gobierno hasta el 2013.

En esa oportunidad, el fiel seguidor del cubano Fidel Castro realizó una visita fugaz a la Argentina para tomar “una buena copa de vino” celebratoria de su triunfo con su colega argentino.

Durante ese mismo año, Venezuela integró de manera oficial el Mercosur y se convirtió en miembro pleno del bloque junto con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Además, el bolivariano participó junto al líder cubano de un multitudinario acto en el predio de la Universidad de Córdoba, en paralelo a la XXX Cumbre del Mercosur que se desarrollaba en la capital cordobesa.

En 2005, mantuvo otro encuentro con Kirchner, donde aprovechó esa oportunidad para defender la política de desendeudamiento con el Fondo Monetario Internacional a través del pago de los vencimientos.

Entre elogios, acuerdos y negocios, Chávez llegará este lunes al país en una nueva muestra de su especial interés por fortalecer su relación con Argentina, un fiel socio estratégico que el kirchnerismo intentará sostener en el tiempo, y frente a la mirada recelosa de los Estados Unidos.

Fuente: DyN – Infobae.

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