Omairi aparece mencionado muchas veces en la causa del atentado contra la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994, como representante en la Triple Frontera de Hezbollah, la agrupación libanesa apoyada por Siria e Irán que para la justicia argentina fue responsable de ese atentado y de la voladura de la embajada de Israel el 17 de marzo de 1992. Hezbollah lo ha negado.

Fuentes de la Policía Federal brasileña explicaron a LA NACION que los Omairi se hallaban prófugos y con un pedido de condena de once años de prisión. Aún estaría prófugo otro de los hijos, Ali Mohammed. Las detenciones se habrían producido el 15 del corriente mes y habrían sido impulsadas por los Estados Unidos.

Horacio Calderón, especialista argentino en Medio Oriente y contraterrorismo, había confiado a este diario la existencia de operativos que procuraban la captura de los Omairi y miembros de su grupo.

“Es el punto inicial -dijo Calderón- de una serie de operaciones que desarrollarán Brasil y Paraguay bajo una fuerte presión de los Estados Unidos. Algunos interrogadores intentarían que Omairi mencionara algo vinculado con la AMIA y la embajada de Israel. No sólo se lo considera miembro de Hezbollah, sino también un coordinador de las actividades con otros militantes en la región, y una figura clave que conseguía y otorgaba documentación paraguaya y brasileña falsa a cuadros llegados de Medio Oriente.”

Calderón agregó que Farouk Omairi “está involucrado en narcotráfico. Además de Omairi, Brasil también detuvo a dos efectivos de sus fuerzas de seguridad y un importante miembro del área naval”.

En la mira de Washington

Si bien en la justicia federal se sabe que la Unidad Fiscal AMIA, que dirige el fiscal federal Alberto Nisman, prepara un anuncio sobre la investigación del atentado, fuentes de la causa AMIA respondieron que la SIDE les comunicó ayer la captura de Omairi.

En diciembre último, mediante un fuerte operativo de prensa, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó a nueve personas y dos entidades comerciales de la Triple Frontera de proporcionar apoyo logístico y financiero a Hezbollah.

Omairi, dueño de la agencia de cambios y turismo Piloto Turismo Ltda., era uno de los acusados por los norteamericanos, que lo involucraban, además, en lavado de dinero. Otros eran integrantes del clan Barakaat, también incluidos en la causa AMIA.

Pero el informe norteamericano fue cuestionado por los gobiernos argentino, paraguayo y brasileño, y un comunicado de la cancillería argentina expresó en diciembre que no aportaba “nuevos elementos que pudieran afirmar la existencia de actividades terroristas en la región, incluyendo el financiamiento del terrorismo”.

Washington desarrolla una fuerte ofensiva contra Irán y en ese contexto elogió el dictamen de Nisman que el año pasado acusó a ocho iraníes y un libanés de la voladura de la AMIA. Omairi no está en la lista.

El ingreso en la causa AMIA de la línea de investigación sobre la Triple Frontera que incluye a este libanés se produjo en septiembre de 1994, con la declaración del Testigo A, Majid Parvas, introducido en el expediente por dos periodistas muy cercanos al juez federal Juan José Galeano, que labraba el sumario y luego resultó destituido por irregularidades.

A Omairi también lo menciona un informe que la SIDE elaboró en 2003 con material de agencias de Inteligencia extranjeras.

Con la colaboración de Luis Esnal, corresponsal en Brasil

Por Jorge Urien Berri
De la Redacción de LA NACION

Fuente: AJN

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