Probablemente se encenderán velas conmemorativas por los que ya no están en la mayor parte de los hogares judíos esta noche, la víspera del día de Yom Kippur.

por Sara Honig

Probablemente se encenderán velas conmemorativas por los que ya no están en la mayor parte de los hogares judíos esta noche, la víspera del día de Yom Kippur. ¿Dedicará alguien una vela a Rafael Khirs? Para cuando su vida acabó prematuramente a los 21 años, no le quedaba familia inmediata cercana.

Conocí a Rafael totalmente por casualidad hace varios meses, casi 59 años después de su muerte, y quedé tan conmovida por él que pensé en encender una llama verbal en su memoria. En aquel momento, escribí un artículo (publicado el 26 de julio) que comparaba la expulsión generada políticamente de los colonos de Gush Katif con la violencia generada políticamente hacia el barco del [movimiento] IZL Altalena apenas semanas después de que Israel lograse la independencia y mientras la desesperada guerra por su supervivencia física resonaba furiosamente.

Ahí es cuando conocí por casualidad a Rafael. Más precisamente, me encontré con un poema que inventó tras llegar a este país a bordo del Altalena. Llevaba una inestimable carga de armamento para los defensores enormemente desbordados en cifras y armamento del acosado Israel recién nacido: 5500 rifles, 50 armas antitanque, alrededor de 5 millones de municiones, miles de proyectiles y bombas, 450 ametralladoras, cinco vehículos blindados y mucho más. También transportaba a más de 900 jóvenes voluntarios — en su mayoría miembros de Betar supervivientes del Holocausto, impacientes por alistarse en el ejército.

El IZL, que para entonces firmaba un acuerdo oficial de disolución, informaba al gobierno de que el barco había izado velas. David Ben-Gurión ordenó a través de Yisrael Galili que el Altalena atracase en Kfar Vitkin. Las negociaciones sobre cómo se dividiría su cargamento estaban en marcha. Todo estaba destinado al ejército, aunque el IZL solicitó una porción para los dolorosamente sub-equipados veteranos del IZL.

El Altalena alcanzó Kfar Vitkin el 20 de junio de 1948. Pero antes de que su bodega pudiera ser descargada por completo, era sitiado y sus hombres atacados. Todo esfuerzo de mediación por evitar el derramamiento de sangre fue rechazado despreciativa mente por Ben -Gurión.

El Altalena levó anclas y huyó a Tel Aviv, donde fue alcanzado por fuego de artillería. Fuerzas encabezadas por Yitzhak Rabin apuntaban a cualquiera que saltase del muelle o nadase desde la costa para ayudar al herido. 17 hombres del Altalena resultaron abatidos y gran parte de su cargamento destruido.

Amargamente traicionado, Rafael se dirigía directamente al estado a través de sus versos:

Emprendimos nuestro viaje

Para sufrir y luchar por ti.

Te trajimos valor revolucionario

Y un barco de armas para liberarte.

Durante años en Europa

Trabajamos sin pausa

Para traerte el Altalena,

El fruto de nuestra labor.

¡Y cómo nos recibes!

Dios,

¡Nunca lo olvidaremos!

Con hermanos de armas soñamos,

Pero nos encontramos con el cañón.

Y aunque hundieron el Altalena,

Levantad vuestras cabezas, soldados.

Al conjunto de Eretz Yisrael,

Seguimos siendo por siempre leales.

EL HEBREO ORIGINAL no tiene errores, pero es sencillo, casi ingenuo — claramente escrito por alguien que conocía el idioma pero no como lengua materna. Traduje las estrofas y comencé a preguntarme acerca de quién era Rafael Khirs. Descubrí su nombre en una lista de 17 pasajeros del Altalena que cayeron en la Guerra de Independencia.

Rafael había estado menos de cuatro meses en su nueva patria cuando entregó su vida.

De los fragmentos de información obtenibles a través del Ministerio de Defensa, resulta que el sargento Khirs era un comandante de pelotón en el Batallón 91 de la Brigada Oded (muchas de sus tropas también eran inmigrantes nuevos, recién desembarcados, con los horrores del Holocausto aún recientes en sus cabezas).

Según una breve reseña biográfica, Rafael nació el 31 de agosto de 1927 en un pueblo transilvano llamado Sasregen por sus habitantes judíos (Szaszregen en húngaro y Reghin en rumano). Su muy ortodoxa familia también era ferozmente sionista. Su madre estuvo de visita aquí en 1936 para adquirir terrenos con el fin de facilitar la migración de la familia. Las restricciones británicas y la Segunda Guerra Mundial frustraron sus planes. Rafael asistió al yeshiva después de su bar mitzva y también en 1940 ingresó en Betar, que se convirtió en su pasión.

No se menciona nada de su destino durante el Holocausto, excepto que gran parte de su familia pereció. El Rafael de posguerra encabezaba un grupo de jóvenes miembros de Betar que se abrieron camino hasta un colectivo de jóvenes de Betar en Italia, donde Rafael sobresalió en natación y fútbol y donde conoció a los organizadores del Altalena.

Había disponible poca información más. Junto al nombre de Rafael, el ministerio enumera entre paréntesis a Zvi-David. Quizá eran sus nombres reales y Rafael su nombre de guerra del IZL. Se necesitó investigación adicional para descubrir que su apellido no se transcribe a Kirsch, como asumí. Eso llegó tras una tentativa de rastrear a los parientes restantes, lo cual me llevó a las “Paginas de testigos” del Yad Vashem.

Una de su padre, Ya’acov, fue archivada en 1955 por un primo en Petah Tikva. El padre falleció en el campo de concentración de Mauthausen. El abuelo paterno de Rafael también era Zvi-David.

Una “Página” de la madre asesinada en Auschwitz llegaba también de Petah Tikva. Su nombre de soltera era Schreiber, lo cual me recordó que otro de los recién llegados del Altalena era un tal Schreiber – Shlomo-Zvi. También le busqué. También era natural de Sasregen, nacido en 1927, de una familia ortodoxa sionista, estudiante de yeshiva post-bar mitzva, y ávido activista de Betar que perdió a la mayor parte de su familia en el Holocausto y llegó hasta el Italia y el Altalena con… su primo Rafael Khirs.

LA SUYA ERA una relación doble – su padre era el hermano de la madre de Shlomo-Zvi. La madre de Rafael era la hermana del padre de Shlomo-Zvi. En términos genéricos Rafael y Shlomo-Zvi eran como hermanos. Los padres de Shlomo-Zvi, Hillel y Raquel, también fueron asesinados en Auschwitz.

Shlomo-Zvi también fue asignado al Batallón 91 de la Brigada Oded. Ambos primos participaron en la misma batalla de la Operación Yoav por los puestos avanzados de Karatiya que bloquearon los caminos de Negev. Ambos cayeron el mismo día — el 18 de octubre de 1948.

Según el calendario hebreo, eso era el 15 de Tishrei – el primer día de Succot, apenas 5 días después de Yom Kippur.

¿Encenderá alguien una vela y observará este yahrzeit?

Independientemente de si estos primos de la misma edad son o no recordados por algún pariente vivo, el colectivo judío no debería olvidar en su día más sagrado el trágico sacrificio — aunque nada atípico de esa era — de una familia ya devastada.

Anuncios