Primera parte del informe

Los llamados a la guerra santa del terrorismo islámico desde Venezuela se hacen desde las mismas páginas de internet que Hugo Chávez les ofrece como su principal sponsor.

Allí se enseña a fabricar explosivos y se difunde la “necesidad” de “atacar todo objetivo de interés norteamericano en América Latina, y todo objetivo de interés israelí”.

Las tres actividades ilícitas más degradantes que circulan por Internet son: la pedofilia y la pornografía infantil, las páginas que enseñan a fabricar narcóticos caseros y los manuales de instrucción para terrorismo urbano.

Son actividades perseguidas en todas las Naciones, desarrolladas o tercer mundistas, pues ciertas aberraciones tienen límites en cualquier parte del planeta… excepto en la Venezuela de Hugo Chávez.

El primer informe de relatando las misiones del terrorista Hezbollah en América Latina llevado de la mano del Presidente “bolivariano”, repercutió en todo el mundo y produjo una avalancha de condenas desde los mismos blogs venezolanos.

“Hay que parar las infames maniobras del mono venezolano para instalar al Hezbollah en América Latina…” fue una de los más suaves –y reproducibles- alegatos de ciudadanos de ese país que reprodujeron en cadena el informe de este portal.

Es que los llamados a la guerra santa del terrorismo islámico desde tierra venezolana no se hacen desde cuadernillos de prensa clandestina sino desde las mismas páginas de Internet que Hugo Chávez les ofrece como su principal sponsor. Veamos los párrafos principales de la demencial convocatoria a los pueblos latinoamericanos a una supuesta “guerra santa” que pronuncia el Hezbollah de la mando del jefe de Estado venezolano:

“…Hezbollah Venezuela salva responsabilidades ante Allah… por eso hacemos valientemente un llamado a los musulmanes latinos… para que combatamos contra Satan U.S.A y sus aliados en territorio latinoamericano… Que atacaremos todo objetivo de interés norteamericano en América Latina, y todo objetivo de interés israelí… Hezbollah llama a la Yihad (guerra santa) en América Latina contra U.S.A y sus aliados…”. La declaración completa se puede encontrar en Internet . En otro link, los terroristas islámicos titulan “Judíos en América Latina están asustados: La culpa no los deja vivir en Paz”.

Siendo la Argentina una de las cinco colectividades judías más numerosas del Planeta, estas convocatorias al terrorismo promovidas a instancias de Hugo Chávez, hasta ahora uno de los principales aliados de la administración kirchnerista, no deberían pasarle desapercibidas a las autoridades nacionales.

Los atentados a la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994) aun están frescos e irresolutos como para jugar al avestruz con el gobierno de Caracas solo porque algunos negocios de Estado (no todos transparentes) provocan una ilusión de solidaridad bolivariana hacia nuestro país que se efectiviza mediante ingreso de dólares a las reservas del Banco Central. Pero dinero a cambio de una amenaza latente de terrorismo no suele ser negocio a corto y mediano plazo para ninguna Nación de la Tierra.

Tan seria es la presencia del Hezbollah-Chávez en esta sección del Continente, que en julio del año pasado el Centro Simón Wiesenthal de América Latina alertó sobre los documentos iniciales del Hezbollah convocando a una guerra santa. El ingreso de milicianos provenientes de Oriente Medio a Venezuela y desde allí al resto de los países, y los posibles vínculos de estos con la red del Al Qaeda de Bin Laden, era hace un año una preocupación del Centro Wiesenthal que ya parece confirmarse en los hechos: dejó de ser hipótesis para convertirse en realidad.

Antes de esta declaración del organismo judío, ya se había registrado un incidente en Venezuela cuando el Presidente Chávez mandó allanar a punta de ametralladora una escuela de la Sociedad Hebraica de ese país. El criminal acto de apuntar con armas de guerra a la cabeza de pequeños estudiantes judíos aterrorizados por la brutalidad del procedimiento, fue una especie de acta fundacional del terrorismo antisemita en tierra venezolana.

Y una de las grandes sorpresas de estas páginas cedidas por el gobierno de Chávez a los terroristas chiítas ya instalados en el Continente, son los manuales de instrucciones para fabricar explosivos o utilizar métodos elementales pero letalmente efectivos. Como por ejemplo, una metodología que utilizaba Sendero Luminoso en Perú y que pusieron en práctica los narcosenderistas en sus luchas internas por el control del tráfico de drogas en los asentamientos de las villas porteñas. Se trata de arrojar una garrafa al interior de una vivienda y después acribillarla a distancia para producir una devastadora deflagración.

Algunas movilizaciones en las calles porteñas donde grupos de piqueteros y organizaciones combativas portaron carteles a favor del terrorismo islámico y de neto corte antisemita, no han sido ajenas a este despliegue llegado de tierra venezolana.

En nuestra próxima entrega, algunos datos aterradores que demuestran que el terror está llegando a nuestras playas.

Fuente: Minutouno.com/Radio Jai

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