Un informe reservado que el FBI trajo a la Argentina después del ataque del 11-S, daba cuenta que el organizador de dicho atentado, Mohamed Atta, había estado en nuestro país (concretamente, en Mar del Plata), a mediados del año 2000. Su anfitriona en ese entonces fue una ex legisladora del Frente Grande, conocida por su verba antinortemericana y antisemita.
Un funcionario del Ministerio de Trabajo en el gobierno de Fernando de la Rua, le confesó al autor de este informe que durante el Foro de San Pablo, esa misma legisladora (algo pasada en copas) habló sobre su relación con operadores del Hezbollah que, llegados de Irán, preparaban instalar bases polìtico-militares en nuestro territorio.
El analista en temas de Oriente Medio, Horacio Calderón, relató a una situación que le tocó vivir hace más de un año, después de haber comenzado a informar sobre los movimientos de militares iraníes haciendo pie en Venezuela, y desde allí al resto del continente.

Calderón recibió amenazas por correo electrónico intimándole a cesar con sus denuncias. Los mensajes estaban firmados por “Hezbollah – América Latina”, y al rastrear el origen de ese mensaje la sorpresa no fue menor: El IP (el servidor del remitente de la misiva) correspondía a un sistema informático instalado en Venezuela.

Otra amenaza de similar característica, o una copia de la primera, le fue enviada al fiscal que intenta ordenar la “causa AMIA”, Alberto Nisman.
Horacio Calderón le dijo a este portal: “La fiscalìa de Nisman recibiò un mail amenazante contra mi persona y no me advirtiò, lo cual me fastidió porque el Fiscal Nisman tendría que haberme puesto en aviso y tomar las medidas para resguardar mi seguridad personal”.
Estos ejemplos demuestran que los operadores del terrorismo chiíta ya se encuentran monitoreando lo que ocurre en la Argentina, y al menos tienen cierta informaciòn y ayuda logìstica en nuestro territorio.

Pero lo más grave tiene que ver con quienes ya son abiertamente operadores “todo terreno” de Hugo Chàvez y el terrorismo islámico en la Argentina.

Sería bueno que el gobierno de Néstor Kirchner y quienes manejarán los temas diplomáticos de la futura Presidenta, den cuenta a la opinión pública nacional e internacional, sobre ciertos informes confidenciales –y a la vez, confiables- referidos a los siguientes asuntos que son cuestiones de Estado:
1) Existen denuncias en la Justicia acerca de que en el Registro Nacional de Armas se habrían tramitado y obtenido más de cien credenciales CLU (Credencial de Legítimo usuario de armas de guerra) y sus correspondientes permisos de portación a personas que acreditaron su condición de solvencia laboral (condición indispensable para que sean otorgadas las autorizaciones) presentándose como beneficiarios de planes “Jefes y Jefas de Hogar”, siendo dirigentes (punteros) de la organizaciòn “Federación de Tierra y Vivienda”, comandada por el cuasi oficialista piquetero Luis D`Elia.
2) Munidos con esas credenciales emitidas por el Registro Nacional de Armas, los piqueteros adquirieron legalmente gran cantidad de armas y municiones en la “Expoarma 2004” y siguientes. Los organizadores de esa exposición contabilizaron cerca de mil credenciales utilizadas para comprar armamento moderno, desde armas de puño hasta rifles y escopetas de precisión. Poco probable que con la asignación que se cobra en los planes “Jefes y Jefas de Hogar” alcance para adquirir armamento cuyo precio arranca (caso de pistolas 9 mm) de los 300 dólares hasta cifras de todo tamaño y color.

Recientemente, el mismo Luis D`Elia reconoció que varios actos “antimperialistas” (entre ellos, la ContraCumbre de Mar del Plata) fueron financiados con dinero aportado por Hugo Chávez.
El viaje del dirigente piquetero a Irán acompañado por Mario Cafiero y el Padre Luis Farinello, no fue precisamente un tour de placer y relaciones públicas.

3) En los mismos ámbitos del RENAR se confidencia que desde estos grupos  piqueteros, se importaron a la Argentina cerca de 700 escopetas “Riva Gaucha” (del tipo conocida como “pajeras”, similares a la Itaka). El exportador desde Brasil fue una empresa vinculada a la venta internacional de armamento con sede en Venezuela y filiales, entre otros, en San Pablo.
Hezbollah, Hugo Chàvez, Luis D`Elia y armas por doquier dando vuelta en manos peligrosas, mientras el Ministerio del Interior dice estar empeñado en sacar de circulaciòn el armamento que se encuentra en manos particulares.

Demasiadas contradicciones –y desinformaciones- para un país que aún llora sus muertos cercanos.

En nuestro próximo informe, las implicancias del valijero Wilson en esta antesala del infierno Latinoamericana estimulada por el Presidente venezolano.

Fuente: minutouno.com

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