Muchos de los latinoamericanos no podemos creer, el asombroso desenlace ocurrido en la Cumbre del Grupo de Río, como resultado del conflicto donde estuvieron implicados Colombia, Ecuador y Chávez, digo Chávez porque solo él en su cabeza tomó parte en esta situación como peligro de guerra a Venezuela; tras el bombardeo de Colombia en territorio ecuatoriano, donde se dio muerte al 2do al mando de las FARC, Raúl Reyes.

Como una luz al final del túnel estaba la cumbre del Grupo de Río, no se sabía que esperar de ella, aunque no tuvo buen comienzo y estuvieron caldeados los ánimos, se logró algo inexplicable. Ésta sirvió de catarsis para el presidente Correa de Ecuador y Uribe de Colombia, claro, no podía faltar el presidente Chávez y su gran amigo el presidente Ortega como las manzanas de la discordia. La evolución de la cumbre a medida que entraba la tarde, se sentía como comenzaba a bajar el tono y la tensión.

Después de dar y recibir insultos, los presidentes de Ecuador y Colombia se dijeron mucho de lo que ya habíamos escuchado en las noticias; Ecuador en su derecho reclamaba por la violación de su territorio y Colombia presentaba una y otra vez, pruebas de que en suelo ecuatoriano se gestaba el campamento de las FARC con uno de su mas importantes cabecillas. Se comenta que si el presidente Uribe hubiese comunicado al presidente Correa, la ubicación de dicho campamento antes de ir a la cacería, hubiese puesto en sobre aviso a estos terroristas, “dicen” que por su cercanía a Chávez y a las FARC.

Mucho de lo que vimos en la cumbre, fue un gran teatro para que la prensa, en donde se vio claramente a un Rafael Correa molesto, con sus razones y con una pequeña voluntad de tener la paz nuevamente, un Daniel Ortega repitiendo el parlamento dado por Chávez, aunque luego tuvo que retractarse y reanudar relaciones diplomáticas con Colombia; también hay que mencionar a Cristina Fernández de Kirchner y Evo Morales como actores secundarios, que se apoderaron de las escenas más ridículas del show, asintiendo con la cabeza todo lo que exponía y riendo todas las gracias que el presidente venezolano nos tiene acostumbrados cada vez que tiene un micrófono, lastima que el rey de España no estaba cerca.

Chávez no se imaginó que iba a perder la oportunidad de seguir con la guerra imaginaria, en lo que se dio cuenta de quienes estaban a su lado, y se encontró, a excepción de sus cuatro presidentes aduladores e interesados, con una sociedad latinoamericana, sin la más remota intensión de acompañarlo en su posición. Al ver que todos llamaban a la paz, se congració con su última intervención, nadie le puede quitar al presidente venezolano, lo dotado que está de una gran oratoria; ¿es Chávez un encantador de serpientes o el flautista de Hamelín? Es lo que a veces me hace dudar de su locura, pero de lo que si estoy completamente segura es lo aliviados que nos sentimos los venezolanos y colombianos por este grandioso desenlace.

Pero quién fuera pieza clave en que esto se resolviera de la mejor manera, fue el presidente Leonel Fernández de República Dominicana, que manejó la situación de una manera muy positiva y mediadora, que gracias a eso se logró esta gran hazaña, se lo agradezco de todo corazón y se merece gran parte el crédito.

La Cumbre tuvo como final una sala llena de abrazos, sonrisas, numerosos aplausos y esos apretones de mano, que dejaron perplejos a muchos que estaban a la espera de un conflicto peor, por como Hugo Chávez, que ofreció guerra, que a la llegada a la cumbre insultó hasta más no poder a su homólogo de Colombia, no se podía esperar tanta felicidad. Pero “el Mesías”, “el nuevo Bolívar”, una vez más se vio arrinconado, pero en esta ocasión por el “mafioso”, “lacayo del Imperio”, “el que se convertiría en el Israel de Latinoamérica”, el “maldito cobarde” Álvaro Uribe Vélez, pues se topó con este presidente que cerró la tarde, comportándose a la altura de un gran mandatario, como todo un señor, y que les enseño a todos clases de diplomacia suprema sobre toda esta situación. Chávez se quedó con las ganas de refutarle a Uribe, ya que ignoró por completo todo los insultos que había recibido de su parte y no le quedó más que permanecer callado, creo que tuvo que masticar muchas hojas de coca para contenerse y no seguir poniéndole más leña al fuego.

Sin embargo conociendo al presidente Chávez no me queda sino esperar, ¿como reaccionará luego de que se encuentre a solas analizando esto? ¿Qué planeará? Bueno, para mí y para muchos esta una nueva derrota y muy dramática por cierto, donde se ve un gran y aparatoso desplome en la encuestas de popularidad; últimamente no todo le ha salido bien, la buena racha se le esta acabando, y como dicen por allí, “Mientras más grandes son, mas duro caen”. Ya recogió a sus batallones de la frontera, se reanudaron en Venezuela y en Nicaragua las relaciones diplomáticas, los embajadores ya están regresando a sus lugares. Esto nos hace pensar que los ríos vuelvan a su cause, pero no implica que pueda venir otra tormenta y volverlos a desbordar.

Estamos acostumbrados a que últimamente el Presidente tome decisiones desacertadas e incoherentes, ya saben, no olvidemos estos hechos porque habitúa después de una situación donde no se ve favorecido, a lanzar una cortina de humo, por eso deberán ser agregados rápidamente a su gran currículo de equivocaciones. Tengo fe de que algún día será juzgado y que se hará justicia, porque esa sed de poder, de guerra, de conflicto, los muertos que están en su conciencia, de librar batallas imaginarias de los países que estén ligados a los Estados Unidos, será hallado culpable, ¿eso es lo que lo hace un libertador? ¿un libertador de que? Alguien que no tiene la capacidad de ver las prioridades en nuestro país; es por esto y más lo que nos esta llevando al foso. Es triste ver los esfuerzos que hace y el dinero que regala para crear una imagen de salvador en otros países, y no los utiliza para sacarnos de la miseria en que esta hundiendo el país, desabastecimiento, inseguridad, falta de empleo. ¿Será que nos acostumbramos a que sea oscuridad de la casa y candil en la calle? no lo sigamos permitiendo.

Presidente, usted que se jacta de seguir los pasos del Libertador, interprete este pensamiento y llévelo a la realidad:

La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Simón Bolívar en el discurso en el Congreso de Angostura. 1819

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