El ministro de relaciones exteriores israelí Avigdor Liberman reconoció y criticó duramente a sus embajadores por la postura que toman en muchas casos de “poner la mejilla” frente a las provocaciones verbales o quemas de banderas israelíes en distintos países del globo. Tomando como ejemplo principal al embajador israelí en Turquía, del cual Liberman no está conforme, por no responder a las múltiples provocaciones de los medios de comunicación local y del premier Erdongan.

En las embajadas de Israel en el mundo se pueden ver otras flaquezas, por ejemplo, la falta de hasbara (esclarecimiento de la postura israelí) a nivel diplomático, es decir, las embajadas deberían trabajar más fuertemente con los gobernantes locales esclareciendo la situación de Israel y generando una condena internacional por cada misil que cae en suelo israelí y por cada atentado terrorista que sufre la población. Otra de las flaquezas de la diplomacia israelí es que en muchos casos el embajador no tiene buen dominio del idioma local y a la hora de hacer declaraciones a la prensa el lenguaje no es claro, y poco apto para un debate.

Otra problemática es el poco presupuesto destinado a la hasbara. En la interna israelí esto genera debate sobre todo en gente que inmigro al país y conoce la situación fuera de Israel. Y las preguntas que surgen son: Vale la pena invertir dinero en Hasbara? Realmente se puede lograr un cambio? No es mejor invertir nuestras fuerzas en una victoria frente al terrorismo o un acuerdo de paz? No pueden las comunidades judías locales encargarse de la hasbara?.

De todas formas Liberman reconoció que no se hace lo suficiente desde las embajadas y esto perjudica la imagen de Israel y remarco que en varios casos los embajadores se dejan humillar y humillar a su país.

Uno de los cambios principales ya tomados por el Ministerio del Exterior es una búsqueda de abogados para trabajar frente a organismos como la ONU, en materias legales y también diplomáticas.

Quizás esta postura del ministerio de relaciones exteriores israelí abra una etapa de cambio en el mundo diplomático israelí. Eso espero!